La falta de hueso es una de las dudas más frecuentes entre las personas que están valorando colocarse implantes dentales. Después de perder un diente, el hueso que lo sostenía puede ir reduciendo progresivamente su volumen. También existen pacientes que, por su anatomía, una enfermedad periodontal previa u otros factores, disponen de menos hueso desde el principio.
Pero tener poco hueso no significa necesariamente que no se puedan colocar implantes dentales. Actualmente existen distintas técnicas para adaptar el tratamiento a la cantidad y calidad de hueso disponible. En algunos casos será recomendable realizar un injerto óseo y, en otros, pueden plantearse alternativas que permitan evitarlo.
En Cubdens, clínica dental en Nou Barris de Barcelona, estudiamos cada caso de forma individual antes de determinar qué opción resulta más adecuada.
¿Por qué puede faltar hueso para colocar un implante dental?
Cuando se pierde un diente, el hueso maxilar deja de recibir parte del estímulo que antes transmitía la raíz durante la masticación. Con el paso del tiempo puede producirse una reabsorción progresiva del hueso.
Por este motivo, cuanto más tiempo haya pasado desde la pérdida de la pieza, mayor puede ser la reducción del volumen óseo. Sin embargo, no es el único factor.
Enfermedad periodontal
La periodontitis puede provocar la destrucción progresiva del hueso que sostiene los dientes. Si una pieza finalmente debe extraerse, es posible que la cantidad de hueso disponible para colocar un implante ya sea menor de la habitual.
Extracciones antiguas
Cuando han pasado varios años desde una extracción sin haber sustituido el diente, el reborde óseo puede haberse estrechado o perdido altura.
Anatomía del maxilar
¿Cómo sabemos si hay suficiente hueso para colocar un implante?
El diagnóstico previo es una de las fases más importantes del tratamiento con implantes.
Además de explorar la boca, las encías, la mordida y los dientes cercanos, puede ser necesario realizar un estudio radiológico tridimensional.
En Cubdens disponemos de CBCT, una tecnología que permite obtener imágenes 3D de los maxilares y valorar aspectos como la altura y anchura del hueso, la posición del seno maxilar o la proximidad de determinadas estructuras anatómicas.
Esta información permite planificar con mayor precisión la posición del implante y determinar si existe suficiente hueso o si es necesario realizar algún procedimiento adicional.
Por tanto, no existe una cantidad de hueso mínima universal que sirva para todos los pacientes. La decisión depende de la zona, el tipo de rehabilitación, las características del hueso y la planificación protésica.
¿Cuándo puede ser necesario un injerto óseo dental?
El injerto óseo tiene como objetivo aumentar o reconstruir el volumen de hueso disponible en una zona concreta.
Puede recomendarse cuando el hueso existente no proporciona unas condiciones adecuadas para colocar el implante en la posición prevista.
Regeneración ósea
Cuando el reborde óseo es demasiado estrecho o existe un defecto localizado, pueden emplearse técnicas de regeneración para recuperar parte del volumen necesario.
Dependiendo del caso, el injerto puede realizarse al mismo tiempo que se coloca el implante o en una intervención previa. Si la pérdida de hueso es importante, puede ser necesario esperar a que la zona regenere antes de continuar con el tratamiento implantológico.
Elevación de seno maxilar
En los dientes posteriores del maxilar superior puede existir poca altura de hueso debido a la proximidad del seno maxilar.
Cuando esta situación impide colocar adecuadamente un implante convencional, una de las posibilidades es realizar una elevación de seno para aumentar el volumen óseo disponible.
No todos los pacientes con poco hueso en esta zona necesitan este procedimiento. La decisión dependerá de la cantidad de hueso residual y de la planificación individual del caso.
¿Se pueden colocar implantes dentales con poco hueso sin hacer un injerto?
En determinados pacientes, sí.
La implantología actual permite valorar diferentes alternativas antes de decidir que un injerto óseo es imprescindible. La posibilidad de utilizarlas depende de la anatomía de cada paciente y del tipo de rehabilitación que se quiera realizar.
Implantes cortos
Los implantes cortos pueden ser una alternativa cuando existe una altura ósea limitada.
Su menor longitud permite aprovechar el hueso disponible y, en casos seleccionados, evitar procedimientos de regeneración más complejos.
Esto no significa que los implantes cortos sean adecuados para cualquier situación. Deben estudiarse factores como el volumen y calidad del hueso, la zona donde se colocarán y las fuerzas que tendrán que soportar.
Implantes inclinados
En rehabilitaciones de varios dientes o de una arcada completa, en algunos casos es posible modificar la angulación de determinados implantes para aprovechar las zonas donde existe mayor cantidad de hueso.
Esta planificación puede ayudar a evitar estructuras anatómicas y reducir la necesidad de injertos en pacientes seleccionados.
Implantes de diámetro reducido
Cuando el problema principal es una anchura de hueso limitada, determinados implantes de menor diámetro pueden constituir otra posibilidad.
Su indicación debe valorarse cuidadosamente, ya que no todos los diámetros ni todos los diseños son adecuados para soportar las mismas cargas o rehabilitaciones.
¿Qué ocurre cuando la pérdida de hueso es muy avanzada?
Los casos de atrofia ósea severa requieren un estudio especialmente detallado.
Dependiendo de la situación, pueden combinarse técnicas de regeneración ósea con diferentes diseños y posiciones de implantes. En determinados casos complejos del maxilar superior también existen soluciones como los implantes cigomáticos.
Estos implantes se anclan en el hueso cigomático y están reservados principalmente para pacientes con una pérdida de hueso maxilar muy importante en los que los implantes convencionales presentan grandes limitaciones.
No se trata, por tanto, de una alternativa habitual para cualquier paciente con poco hueso, sino de una técnica destinada a casos concretos que requieren una planificación especializada.
¿Es mejor hacer un injerto o intentar evitarlo?
No existe una opción que sea mejor para todos los pacientes.
El objetivo no debería ser colocar un implante evitando un injerto a cualquier precio, sino conseguir una rehabilitación funcional y estable utilizando el tratamiento más apropiado para cada situación.
En algunos pacientes, regenerar hueso permite colocar los implantes en una posición más favorable. En otros, la anatomía permite utilizar implantes cortos, inclinados o diferentes estrategias de planificación sin necesidad de realizar una regeneración extensa.
Para decidirlo hay que estudiar conjuntamente el hueso disponible, la posición futura de los dientes, la mordida, el estado de las encías y las características generales del paciente.
Tratamiento de implantes con poco hueso en Nou Barris, Barcelona
Si has perdido uno o varios dientes y te preocupa no disponer de suficiente hueso, el primer paso es realizar un estudio completo.
En Cubdens, clínica dental en Nou Barris, Barcelona, podemos valorar mediante exploración clínica y diagnóstico radiológico el volumen de hueso disponible y estudiar las diferentes opciones para colocar implantes dentales.
Nuestra clínica se encuentra en Via Júlia 147, en Nou Barris. Tras estudiar tu caso podremos explicarte si puedes colocar el implante directamente, si es recomendable realizar un injerto óseo o si existe alguna alternativa adecuada para aprovechar el hueso disponible.



