Gingivitis: síntomas, causas, tratamiento y cómo prevenirla

gingivitis

Una sonrisa sana no depende únicamente de tener los dientes limpios y sin caries. El estado de las encías también es fundamental para conservar una buena salud bucodental. La gingivitis es una inflamación de las encías causada, principalmente, por la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes. Es uno de los problemas periodontales más frecuentes y, en sus primeras fases, puede pasar desapercibido porque normalmente no provoca dolor. La buena noticia es que la gingivitis suele ser reversible cuando se detecta a tiempo y se eliminan sus causas. Sin embargo, si no se trata, puede avanzar y favorecer la aparición de una enfermedad periodontal más grave. ¿Qué es la gingivitis? La gingivitis es la fase inicial de la enfermedad de las encías. Se produce cuando la placa bacteriana se acumula en el margen gingival y provoca una respuesta inflamatoria. La placa o biofilm dental es una película pegajosa formada por bacterias, restos de alimentos y otras sustancias presentes en la boca. Se deposita continuamente sobre los dientes, las encías, los empastes, las coronas y otras restauraciones. Cuando no se elimina correctamente mediante el cepillado y la limpieza interdental, puede endurecerse y convertirse en sarro. La gingivitis afecta únicamente a la encía y no implica necesariamente una pérdida del hueso que sostiene los dientes. Por eso, si se trata en esta etapa, la inflamación puede desaparecer sin dejar daños permanentes. ¿Cómo es una encía sana? Una encía sana suele presentar las siguientes características: Color rosado, aunque puede variar según la pigmentación natural de cada persona. Aspecto firme. Contorno adaptado alrededor de los dientes. Ausencia de inflamación. Ausencia de sangrado durante el cepillado o la limpieza interdental. Falta de dolor o molestias. El sangrado frecuente no debe considerarse normal. Aunque pueda aparecer ocasionalmente por una herida o por un cepillado brusco, cuando se repite suele indicar inflamación. Síntomas de la gingivitis La gingivitis puede desarrollarse de manera progresiva y sin dolor, por lo que muchas personas no son conscientes del problema. Los principales síntomas de la gingivitis son: Encías enrojecidas. Inflamación o hinchazón. Sangrado al cepillarse los dientes. Sangrado al utilizar hilo dental o cepillos interproximales. Sangrado al morder alimentos duros. Sensibilidad o molestias en las encías. Mal aliento persistente. Mal sabor de boca. Acumulación visible de placa o sarro. Encías brillantes o con una textura diferente. Ligera retracción gingival en algunos casos. En fases más intensas, el sangrado puede aparecer de manera espontánea. ¿Por qué sangran las encías? El sangrado de encías es uno de los signos más característicos de la gingivitis. Cuando la placa bacteriana se acumula alrededor de los dientes, el sistema inmunitario responde aumentando la inflamación y la vascularización del tejido. Como consecuencia, la encía se vuelve más sensible y sangra con mayor facilidad. Muchas personas atribuyen este sangrado a: Un cepillo demasiado duro. Cepillarse con fuerza. El uso de hilo dental. Una pequeña herida accidental. Estos factores pueden influir, pero cuando el sangrado es habitual suele existir inflamación gingival. Dejar de cepillar la zona no soluciona el problema. Al contrario, permite que se acumule más placa y que la inflamación empeore. Principales causas de la gingivitis La causa más frecuente es la acumulación de placa bacteriana, aunque existen distintos factores que pueden favorecer su aparición. Higiene bucodental insuficiente Un cepillado irregular o una técnica inadecuada facilita que la placa permanezca alrededor de los dientes. También es habitual que la gingivitis aparezca en los espacios interdentales cuando no se utiliza hilo dental o cepillos interproximales. Acumulación de sarro Cuando la placa se mineraliza, se transforma en sarro o cálculo dental. El sarro tiene una superficie rugosa que facilita la adhesión de nuevas bacterias y no puede retirarse con el cepillado doméstico. Para eliminarlo es necesaria una limpieza dental profesional. Tabaco Fumar aumenta considerablemente el riesgo de padecer gingivitis y periodontitis. Además, el tabaco puede reducir el sangrado visible debido a su efecto sobre los vasos sanguíneos. Esto significa que un fumador puede presentar inflamación importante sin observar uno de los signos de alarma más habituales. Por esta razón, la ausencia de sangrado no garantiza que las encías estén sanas. Cambios hormonales Los cambios hormonales pueden aumentar la sensibilidad de las encías frente a la placa bacteriana. Esto puede ocurrir durante: La adolescencia. El embarazo. El ciclo menstrual. La menopausia. La gingivitis durante el embarazo es relativamente frecuente, pero puede prevenirse y controlarse mediante una buena higiene y revisiones odontológicas. Diabetes Las personas con diabetes mal controlada presentan un mayor riesgo de padecer enfermedades de las encías. Además, la inflamación periodontal puede dificultar el control de la glucosa, por lo que es importante mantener un seguimiento coordinado entre los profesionales sanitarios. Estrés El estrés prolongado puede influir en el sistema inmunitario y favorecer hábitos que empeoran la higiene, como descuidar el cepillado, fumar o mantener una alimentación poco equilibrada. Boca seca La saliva ayuda a limpiar la boca y limita el crecimiento bacteriano. Cuando existe xerostomía o sequedad bucal, la placa puede acumularse con mayor facilidad. Algunos medicamentos Determinados fármacos pueden disminuir la producción de saliva o producir un aumento del volumen de las encías. Estos cambios dificultan la higiene y favorecen la acumulación de placa bacteriana. Dientes apiñados y restauraciones mal ajustadas Los dientes mal alineados, los empastes desbordantes, las coronas mal ajustadas y algunos aparatos dentales pueden crear zonas de difícil limpieza. En estas áreas, la placa se retiene con mayor facilidad. Factores que aumentan el riesgo de gingivitis Además de las causas anteriores, existen circunstancias que pueden aumentar la predisposición: Antecedentes familiares de enfermedad periodontal. Alimentación poco equilibrada. Deficiencias nutricionales. Consumo frecuente de azúcar. Respiración por la boca. Ortodoncia fija. Prótesis dentales mal ajustadas. Falta de revisiones odontológicas. Enfermedades que afectan a las defensas. Cambios en la composición de la saliva. Diferencia entre gingivitis y periodontitis La gingivitis y la periodontitis forman parte de las enfermedades periodontales, pero no son lo mismo. Gingivitis En la gingivitis: La inflamación afecta principalmente a la encía. No existe una pérdida significativa del hueso de soporte. Puede haber

Encías: el soporte invisible que protege tu sonrisa

encias

Cuando pensamos en la salud bucal, la mayoría se centra en los dientes: su alineación, su blancura o si están libres de caries. Sin embargo, pocas veces prestamos la atención necesaria a las encías, que son la base que sostiene y protege nuestra dentadura. En Cubdens, queremos explicarte por qué las encías son tan importantes, qué ocurre cuando se ven afectadas y cómo mantenerlas sanas para preservar tu sonrisa durante toda la vida. ¿Cuál es la función de las encías? Las encías son tejidos blandos que rodean y sostienen a los dientes, formando una barrera natural contra bacterias y agentes externos. Su función principal es: Protección: sellan la unión entre diente y hueso, evitando que bacterias y restos de alimentos penetren en zonas más profundas. Soporte: ayudan a mantener firmes los dientes dentro del hueso alveolar. Amortiguación: actúan como una especie de “cojín” que distribuye las fuerzas al masticar, evitando daños al hueso. En resumen, las encías son el “cinturón de seguridad” de nuestros dientes: invisibles en su trabajo diario, pero fundamentales para mantener una boca sana. ¿Qué pasa cuando las encías no funcionan bien? Cuando las encías se inflaman o pierden su capacidad de protección, todo el equilibrio de la boca se ve comprometido. Los problemas más comunes que pueden aparecer son: Gingivitis: es la inflamación inicial de las encías, causada por acumulación de placa bacteriana. Se manifiesta con sangrado al cepillarse, enrojecimiento y sensibilidad. Periodontitis: si la gingivitis no se trata, puede avanzar y afectar al hueso que sostiene el diente. Esto provoca movilidad dental y, en casos graves, la pérdida del diente. Recesión de encías: ocurre cuando el tejido gingival se retrae y deja expuesta la raíz del diente, generando sensibilidad y mayor riesgo de caries radiculares. Infecciones y abscesos: en situaciones más avanzadas, las bacterias pueden provocar infecciones dolorosas que requieren tratamiento urgente. Factores de riesgo que afectan a las encías Algunos hábitos y condiciones favorecen el deterioro de las encías: Mala higiene dental. Tabaquismo. Estrés (que debilita el sistema inmunitario). Diabetes u otras enfermedades sistémicas. Cambios hormonales, como los del embarazo. Cómo cuidar y mantener las encías saludables La buena noticia es que la mayoría de los problemas de encías se pueden prevenir y tratar con una combinación de hábitos saludables y cuidados profesionales: Higiene bucal constante: cepillarse al menos dos veces al día con técnica adecuada y usar hilo dental. Revisiones periódicas: acudir al dentista cada 6 meses para detectar cualquier problema en sus primeras fases. Limpiezas profesionales: ayudan a eliminar placa y sarro que el cepillado no puede retirar. Tratamientos periodontales: en casos de gingivitis o periodontitis, realizamos raspados y alisados radiculares que devuelven la salud al tejido. Cirugía de encías: para casos de recesión avanzada, existen técnicas de injerto que permiten recuperar parte del tejido perdido. Conclusión: cuidar las encías es cuidar tu sonrisa Las encías sanas no solo mantienen los dientes en su lugar, también son el reflejo de una buena salud oral y general. Ignorar pequeños síntomas como el sangrado o la inflamación puede llevar a problemas graves y permanentes. En Cubdens, creemos que una sonrisa no está completa si las encías no están sanas. Por eso, ofrecemos tratamientos personalizados para prevenir, diagnosticar y tratar cualquier enfermedad periodontal. Recuerda: cuidar tus encías es invertir en tu bienestar y en la durabilidad de tu sonrisa.

Se me mueve un diente, ¿qué puedo hacer?

movimiento diente

Si has notado que tienes un diente que se mueve o que está un poco suelto, no debes dejarlo pasar. Es muy probable que sufras periodontitis, es decir, un problema de encías. Acudir al dentista de forma temprana puede ayudar a salvar tu diente y a evitar que el mal se propague a otras partes de la boca. Muchas veces, por culpa de la proliferación de bacterias, las encías y los tejidos de soporte del diente se ven afectadas y pueden llegar a enfermar. Esto suele ocurrir por una mala higiene dental, aunque también es un factor importante la predisposición genética. La periodontitis puede soltar tus dientes Cuando la placa bacteriana se va acumulando en la base de los dientes es frecuente que termine afectando al conjunto de la boca. Si notas las encías inflamadas y los dientes sueltos, seguramente estés empezando a desarrollar este problema. Notar que se mueve un diente no es una sensación nada agradable. Las personas suelen vivir esta situación con angustia y, muchas veces, tienden a pensar que la caída de dientes es inevitable y no tiene solución. Por ello, evitan ir al dentista y se conforman con ocultar su problema. Sin embargo, la periodontitis, así como la gingivitis, tienen solución siempre que se cojan a tiempo. Es más, si no actuamos con celeridad, puede propagarse por todas las encías y hacer que se pierdan todos los dientes. Causas de que se muevan los dientes  La mayoría de las veces, la causa de que se muevan los dientes es un problema de encías, aunque también puede deberse a otros factores. Los motivos principales de que se suelten los dientes y se muevan son los siguientes: Enfermedades periodontales: gingivitis y periodontitis (piorrea). Traumatismos que afecten al soporte dental. Caries en estado avanzado. Es importante acudir al dentista en cuanto notemos los primeros síntomas de que se nos mueve un diente. Averiguar la causa y empezar el tratamiento será fundamental para salvar la dentadura. ¿Qué puedo hacer si se me mueve un diente? Como comentábamos, lo principal es llamar al odontólogo para valorar la situación y ver qué soluciones nos puede aportar. Aunque la situación pueda generar angustia y deseemos comprobar el estado del diente continuamente, se recomienda no moverlo ni estar tocándolo para no agravar el problema. Dependiendo de la causa, te podremos ofrecer distintas soluciones. Golpe en el diente Si se te mueve un diente por culpa de un golpe, el dentista deberá sacar una radiografía para poder observar el estado de la raíz. Si esta no ha sido dañada, es posible que con reposo se recupere. Sin embargo, si el soporte del diente se ha visto afectado, será necesario realizar una extracción antes de que se pueda infectar la zona. Tras la extracción, la mejor solución para reponer la pieza perdida son los implantes dentales. Si es tu caso, te informaremos llegado el momento sobre qué implante es el más adecuado en tu caso. Enfermedad de las encías: gingivitis o periodontitis Si la causa de los dientes sueltos es una enfermedad de las encías deberás iniciar de inmediato un tratamiento periodontal. Dependiendo del avance de la piorrea, nos decantaremos por técnicas quirúrgicas o no. En primer lugar, siempre se procederá a reestablecer una correcta higiene bucodental. A partir de ahí, valoraremos si es necesario regenerar hueso, alargar corona dental u otro tratamiento relacionado. Caries en estado avanzado Una caries no tratada sigue evolucionando sin control. Cuando la infección alcanza la pulpa del diente, además del dolor puede llegar a reblandecer la encía y hacer que el diente se suelte. En estos casos se valorará la posibilidad de un tratamiento de conductos para sanar el diente o bien una extracción y un implante dental. La mayoría de las veces, las enfermedades periodontales tienen solución. No lo dejes y consúltanos. Llama a Cubdens y te daremos cita para asesorarte sobre la mejor solución para tu problema.

Curetaje dental: qué es y cuándo debe realizarse

curetaje dental

Se trata de un procedimiento sencillo que puede evitarnos consecuencias tan poco deseables como la pérdida de piezas dentales. Es el curetaje dental. Si quieres saber cómo se realiza y en qué casos debe llevarse a cabo un tratamiento de periodoncia, quédate a leer. ¿Qué es un curetaje dental? El curetaje es un tratamiento odontológico que persigue eliminar la placa bacteriana más allá de la superficie (elimina el sarro y la placa bacteriana acumulados debajo de la línea de la encía). Se realiza cuando existe inflamación de las encías debido a una enfermedad periodontal como la gingivitis o la periodontitis. El curetaje dental es un tratamiento correctivo que, aunque es completamente seguro, puede dejar la zona inflamada y enrojecida. Para evitar las molestias posteriores, el odontólogo suele prescribir alguna medicación y recomendar algunas medidas, como el cepillado suave. ¿Cómo se realiza un curetaje dental? El curetaje dental es un procedimiento relativamente sencillo que consta de dos pasos. Durante el primero, el especialista realiza una limpieza bucal en profundidad, eliminando la placa y los depósitos de sarro de los dientes y la línea de la encía. Durante el segundo, se realizan los denominados curetajes. Para ello, se emplea un instrumento denominado cureta, una herramienta que consta de una cuchilla que permite raspar el sarro adherido a la zona para posteriormente pulir y alisar la raíz del diente. Es este segundo paso el que favorece la regeneración del tejido dañado y hace posible que la encía pueda adherirse de nuevo al diente y evitar la pérdida de piezas dentales. Lo habitual, por otra parte, es aplicar anestesia local para reducir el dolor y las molestias. En cuanto al tiempo necesario para realizar un curetaje dental, esto dependerá de la extensión de la zona afectada. Cuando existe infección en una gran parte de la boca, el especialista suele dividir el área de trabajo en cuadrantes (un cuadrante puede ser, por ejemplo, la zona superior derecha) y se acostumbra a realizar un cuadrante por sesión. ¿Cuándo se realiza un curetaje dental? Como avanzábamos al comienzo del artículo, el curetaje dental es un tratamiento odontológico que persigue eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulado en las bolsas periodontales para prevenir o tratar una enfermedad periodontal. Esta, por su parte, aunque puede desarrollarse de forma asintomática en sus inicios, en fases más avanzadas, provoca hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad tanto en las encías como en las piezas dentales. Además, no es poco frecuente que las personas con un problema de encías experimenten sangrado de la zona y retraimiento de las encías. Por ello, si estás experimentando alguno de estos síntomas, es posible que necesites acudir al odontólogo sin demora. 4 consejos para prevenir la enfermedad periodontal Mantén una correcta higiene dental cepillándote los dientes después de cada comida y utilizando hilo dental una vez al día para eliminar el sarro acumulado entre piezas dentales. Sométete a una limpieza dental cada seis meses y acude de forma regular al odontólogo para detectar a tiempo cualquier problema bucodental. Sigue una dieta equilibrada y evita el consumo de alimentos ricos en azúcares que favorecen la aparición de bacterias y aumentan el riesgo de desarrollar caries y enfermedad de las encías. Evita el consumo de alcohol y tabaco, dos sustancias irritantes que dañan las encías. Si estás experimentando problemas con tus encías, en Clínica Dental Cubdens podemos ayudarte a ponerles solución. Pide cita con nosotros sin compromiso y te explicaremos qué podemos hacer por ti. Podemos atenderte tanto en nuestra clínica dental en Nou Barris.

Endodoncia: qué es y en qué casos debe realizarse

endodoncia

Es uno de los tratamientos más frecuentes en odontología en nuestra clínica dental en Barcelona. Gracias a él es posible salvar un diente de su extracción cuando este se ve afectado por una caries muy profunda. Hoy explicamos qué es una endodoncia y en qué casos debe recurrirse a ella. ¿Qué es una endodoncia? La endodoncia es un procedimiento odontológico que se realiza en aquellas piezas dentales afectadas por una caries profunda que sufren inflamación o necrosis de la pulpa dental. Se trata de una intervención mediante la cual se extirpa (total o parcialmente) la pulpa del diente para dejar el conducto radicular libre de bacterias y lo más aséptico posible. A la hora de llevarla a cabo, se siguen diversos pasos. ¿Cómo se practica una endodoncia? Una vez que el odontólogo ha realizado el diagnóstico y ha decidido que la opción más recomendable es practicar una endodoncia, se procede a anestesiar la zona. Tras esto, el especialista procederá a realizar una perforación en la corona del diente a través de la cual accederá a la pulpa para su extracción. Hecho esto, solo quedará limpiar en profundidad los conductos y proceder a su obturación (sellado del diente). Gracias a la aplicación de la anestesia, la endodoncia es un procedimiento prácticamente indoloro, aunque es posible que aparezca alguna pequeña molestia en los días posteriores a la intervención. En la mayoría de los casos, la endodoncia puede practicarse en una única sesión, aunque en determinadas ocasiones, pueden requerirse dos o más citas con el odontólogo. Es importante tener en cuenta que solo puede realizarse una endodoncia cuando se ha eliminado por completo la infección (esta será tratada previamente con antibióticos). ¿En qué casos se realiza una endodoncia? La pulpa dental (conocida coloquialmente como nervio del diente) es la parte más interior del diente, donde se encuentran los vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas. Cuando esta se inflama, generalmente debido a una infección provocada por una caries, ocasiona dolor intenso, hinchazón y sensibilidad frente al calor o el frío. Por lo general, el tratamiento de la inflamación en la pulpa suele requerir practicar una endodoncia. Tras la endodoncia, el diente tratado se comportará como cualquier otro diente sano y solo en muy pocos casos resultará necesario re-endodonciar la pieza. Esto solo suele hacerse en casos en los que el tratamiento de endodoncia no ha funcionado como se esperaba, por lo general debido a la incapacidad de eliminar todas las bacterias presentes en los conductos radiculares. En este caso, se procede a realizar una segunda limpieza para evitar extraer la pieza. Si estás experimentando algún problema con tu salud dental, en la Clínica Dental Cubdens en Barcelona podemos ayudarte a solucionarlo. Pide cita con nosotros sin compromiso en nuestra clínica dental en Nou Barris.

Estas son las cosas que revela el color de tus encías

color de encías

Poca atención les prestamos a las encías para el papel tan importante que cumplen. Las encías son las encargadas de proteger los dientes y el tejido óseo de agentes infecciosos y requieren ciertos cuidados para mantener su salud. Su color normal es el rosa (aunque puede variar dependiendo del tono de piel de la persona) y cuando este cambia, puede estar avisándonos de que algo no está yendo del todo bien con nuestra salud. Nuestros expertos de la clínica dental en Barcelona Cubdens, enseñan a los pacientes cómo analizar el aspecto de las encías para que puedan detectar a tiempo cualquier problema. Sigue leyendo este artículo y aprenderás tu también consejos útiles de periodoncia. ¿Qué cosas revela la apariencia de nuestras encías? Encías blanquecinas Un tono pálido o blanquecino de las encías puede estar indicando una enfermedad periodontal, generalmente gingivitis y en sus inicios. Por otra parte, cuando lo que se observan son pequeñas manchas de color blanco, la causa puede estar en una úlcera bucal o en problema de candidiasis oral. Por último, cuando, además del tono blanco existen otros síntomas como lengua hinchada y suave, puedes que lo que nos esté intentando transmitir nuestra boca es que estamos sufriendo anemia. Encías rojas y brillantes Cuando las encías se ven rojas, pero también inflamadas e irritadas (a veces incluso sangran) es muy probable que la causa se debe a una enfermedad gingival, a menudo en un estado más avanzado que en el caso anterior (periodontitis). Mucho ojo con esto: es importante que ante estos síntomas acudamos al odontólogo sin demora, ya que, de lo contrario, podríamos sufrir consecuencias nada deseables como la pérdida de piezas dentales. Encías ennegrecidas Aunque se trata de un síntoma muy común entre fumadores (debido al aumento de secreción de melanina y la acumulación de sustancias tóxicas que ocasiona el tabaco), en otras ocasiones, el motivo puede estar en consumo de determinados medicamentos, como es el caso de los antidepresivos o algunos anticonceptivos. En cualquier caso, si observamos que nuestras encías han tomado un color negruzco, deberemos acudir al odontólogo para que pueda examinarnos exhaustivamente. Encías moradas Las encías moradas pueden ser síntoma también de una enfermedad periodontal (gingivitis o periodontitis). Pero no es esta la única causa. Una carencia de vitaminas y minerales o determinados cambios hormonales pueden encontrarse detrás de este signo. Además, algunos productos de higiene bucal o el hecho de llevar ortodoncia pueden hacer que el color de nuestras encías adquiera un cierto tono púrpura. Las enfermedades que afectan a esta parte de nuestra boca son varias y todas pueden acarrear consecuencias nada deseables. La mejor forma de prevenirlas es, además de manteniendo una correcta higiene dental, asistiendo al dentista de forma periódica. Si estás experimentando algún problema con tus encías o cualquier otra complicación bucodental, en Clínica Dental Cubdens podemos ayudarte. No dudes en pedir cita e informarte sin compromiso. Nuestro equipo de profesionales te atenderá en la clínica dental en Nou Barris.  

Diabetes y salud bucodental, ¿cómo debemos cuidar nuestros dientes si tenemos esta enfermedad?

diabetes y salud bucondental

La gingivitis y la periodontitis son algunas de las complicaciones más comunes que afectan a las personas con diabetes, sobre todo a aquellas que no han conseguido controlar bien esta condición. Pero ¿de dónde nace esta relación? En las siguientes líneas vamos a hablarte del nexo entre la diabetes y la enfermedad periodontal. ¿Qué relación existe entre la diabetes y la salud bucal? En la actualidad, se sabe que existe una relación entre la diabetes y la salud oral, en concreto, la salud de las encías y las infecciones en la boca. De esta forma, se ha probado que las personas que padecen diabetes tienen una tendencia a desarrollar enfermedad gingival y, de igual manera, se sabe que la enfermedad de las encías constituye un factor de riesgo para padecer diabetes. Además, las infecciones en las encías también pueden perjudicar el control de los niveles de glucosa en sangre, favoreciendo el avance de la enfermedad. Concretamente, lo que sucede es que las personas que padecen una diabetes mal controlada cuentan con una menor respuesta del organismo para enfrentarse a las infecciones bacterianas. ¿Cómo afecta la diabetes a la enfermedad periodontal? Cuando se sufre una enfermedad de las encías como es el caso de la gingivitis o la periodontitis, se experimenta un sobrecrecimiento de la placa bacteriana en el interior de las encías. Estas, al estar sometidas a una inflamación constante, se ven afectadas por una destrucción del tejido que soporta el diente, pudiendo llevar a la pérdida dental. Cuando, además, se padece diabetes, se produce una alteración de la capacidad del organismo de enfrentarse a la inflamación y de reparar los tejidos que han sido dañados por la enfermedad periodontal. ¿Cómo afecta la enfermedad periodontal a la diabetes? Por otra parte, las células proinflamatorias periodontales y las bacterias patógenas del periodonto pueden diseminarse por la sangre a otras partes del cuerpo. Esto hace que se produzca una alteración de la respuesta inflamatoria a nivel de todo el cuerpo que, cuando se padece diabetes, puede conducir a un aumento de la resistencia a la insulina. El resultado es un peor control de la glucosa en sangre y, en general, de la enfermedad. ¿Cómo debo cuidar mi salud bucal si tengo diabetes? Hoy en día, sabemos que tratar a tiempo las enfermedades de las encías puede ser de gran ayuda a la hora de mejorar el control de la diabetes. Por eso, si padeces esta condición, es importante que se lo hagas saber a tu dentista para que pueda establecer el tratamiento más adecuado en tu caso. Además, nuestra recomendación es que sigas los siguientes consejos: Cuida tu higiene bucal. Limpia exhaustivamente tus dientes tres veces al día. Trata de no practicar un cepillado muy intenso (para no dañar las encías) y utiliza hilo dental o cepillos interdentales para evitar que se acumule el sarro. Para completar la higiene, usa un enjuague bucal especial para enfermedades de las encías. Evita el consumo de alcohol y tabaco. Ambas sustancias son dañinas para tu salud y son responsables de multitud de enfermedades. Además, tanto el tabaco como el alcohol favorecen la aparición de infecciones e inflamación y dificultan el control de la diabetes. Vigila los alimentos que forman parte de tu dieta. Tanto el consumo de gratas saturadas como el de azúcares perjudica gravemente la salud de dientes y encías. De esta forma, es importante que evites alimentos como la mantequilla, los bollos y otros productos ricos en azúcares. Acude al odontólogo cada seis meses. Si sufres diabetes, nuestra recomendación es que acudas al odontólogo cada seis meses para controlar también el estado de tus encías Si deseas conocer más o estás experimentando algún problema con tu salud dental en Clínica Dental Cubdens estamos a tu servicio. Nuestro equipo de profesionales te atenderá. No dudes en pedir cita o contactarnos sin compromiso. Valora este artículo:  

Injertos gingivales, ¿cuándo debemos recurrir a ellos?

injertos gingivales

Gozar de una buena salud bucal no solo implica tener los dientes en buen estado, sino que también hay otras estructuras orales que necesitan recibir cuidados y mantenerse sanas. Este es el caso de las encías, las cuales se encargan de sostener y dar protección a las piezas dentales. Por esta razón, cuando estas no se encuentran en un estado de salud adecuado, resulta necesario iniciar un tratamiento y, a veces, intervenir quirúrgicamente. Una de las técnicas quirúrgicas más utilizadas en cirugía periodontal son los injertos gingivales libres. En este artículo te explicamos en qué consiste esta intervención. ¿Qué es la cirugía de injertos gingivales? Los injertos gingivales tienen como objetivo devolver la salud al periodonto, controlar las secuelas de la enfermedad periodontal (gingivitis o periodontitis) y reconstruir los daños que esta haya podido provocar. Su finalidad es crear una banda de encía insertada que detenga la retracción de las encías (encías retraídas) y devuelva la salud a las piezas dentales afectadas por la falta de encía. Se trata de una técnica que se emplea a menudo cuando las encías, además de haberse retraído, son muy finas y necesitan ser engrosadas. ¿En qué consiste la cirugía de injertos gingivales? La intervención se realiza bajo anestesia local y puede acompañarse de sedación oral, según lo que necesite el paciente. En cuanto al procedimiento, la técnica quirúrgica consiste en extraer tejido del paladar para implantarlo de forma íntegra en el lugar en que la encía necesita ser reparada. Una vez colocado el injerto en la zona receptora, se procede a suturar y comprimir el área durante unos 5 minutos. Posteriormente, deberá acudirse a consulta para retirar los puntos de sutura y se controlará la evolución del tratamiento cada mes hasta transcurridos 5 meses (esto puede variar en función de las circunstancias del paciente). ¿En qué casos está indicada la cirugía de injertos gingivales? La cirugía de injertos gingivales puede realizarse como medida preventiva para evitar una recesión gingival cuando se padece alguna enfermedad periodontal que no mejora con un tratamiento (la inflamación de las encías persiste). En otras ocasiones, puede recurrirse a los injertos gingivales cuando va a realizarse un tratamiento de ortodoncia y no existe encía suficiente por lo que se corre el riesgo de que se generen daños con los movimientos ortodóncicos. Además, otras indicaciones para la realización de injertos de encía son: Cuando existe un problema estético, dificultad para realizar la higiene oral, sensibilidad dental o predisposición a las caries. Cuando necesitan corregirse defectos en las encías cuando se ha realizado un implante. Cuando se realizan alargamientos coronarios. La recuperación tras el injerto de encía, ¿qué cosas deben tenerse en cuenta? Tras una cirugía de injertos gingivales, es necesario tomar en consideración algunas precauciones. Toma nota de ellas: Evita movimientos con las mejillas que puedan generar presión y dañar las zonas intervenidas. No te enjuagues con ningún líquido, no escupas y, por supuesto, no fumes. Sigue una dieta blanda y toma los alimentos casi fríos. De la misma forma, no debes consumir alcohol al menos durante los 4 días siguientes a la intervención. Cepíllate los dientes tres veces al día tal y como lo hacías hasta el momento de la intervención, pero teniendo especial cuidado cuando limpias la zona intervenida. No realices ejercicio físico ni ningún esfuerzo durante las siguientes 48 horas. Así evitarás el sangrado. Toma los antiinflamatorios y analgésicos prescritos por el odontólogo. En caso de que el dolor sea excesivo y no responda al tratamiento analgésico, se produzca un aumento de volumen o percibas mal olor bucal, acude de urgencias al odontólogo. Si quieres recibir más información sobre los injertos gingivales, en la Clínica Dental Cubdens en Barcelona podemos ayudarte. Pide cita con nosotros sin compromiso y nuestro equipo de profesionales te atenderá. Valora este artículo:  

Alargamiento de corona: qué es y cuándo se recurre a esta técnica

alargamiento de corona

A pesar de que resulta un alargamiento de corona  es un tratamiento sin complicaciones, lo cierto es que a menudo despierta preocupaciones en muchas personas que necesitan someterse a él. Al ser uno de los tratamientos que más nos consultan los pacientes, en nuestra clínica dental en Barcelona, en este artículo vamos a explicarte en qué consiste para que puedas despejar ciertas dudas y sacudirte algunos miedos. ¿Qué es el alargamiento de corona? El alargamiento de corona es una técnica odontológica quirúrgica que consiste en remodelar el contorno de la encía para exponer una mayor superficie de los dientes. Se trata de una técnica de cirugía periodontal que la mayoría de las veces se lleva a cabo con el fin de reconstruir un diente que presenta una caries por debajo de la encía. ¿Cuándo se realiza el alargamiento de corona? Como avanzábamos en las líneas anteriores, el alargamiento de corona suele constituir el paso previo a la reconstrucción de un diente. El procedimiento implica quitar parte del tejido de la encía (a veces también del hueso) para dejar a la vista una mayor parte de la corona y poder tratar la caries (y colocar una corona si fuese necesario). Una vez hecho esto, el odontólogo solo tiene que limpiar y cerrar la herida. Además de en dientes con caries por debajo de la encía, el alargamiento de corona está indicado en los siguientes casos: Cuando existen perforaciones endodónticas que se encuentran en el fondo del surco gingival. Cuando el diente o dientes presentan reabsorciones en la raíz. Cuando el diente o dientes están rotos por alguna parte de la corona o la raíz. Cuando es necesario renovar una funda dental o un puente porque los márgenes de estos ya se encuentran por debajo de la encía. Por cuestiones estéticas cuando la línea de la encía es irregular o demasiado baja y los dientes parecen de diferente tamaño o muy pequeños. ¿Cómo se realiza el alargamiento de corona? El alargamiento de corona acostumbra a realizarse con anestesia local (a veces puede recurrirse a la sedación si el trabajo es grande y el paciente siente mucha ansiedad) y consta de varias incisiones en el tejido para despegar la encía del diente y poder acceder a la raíz y al hueso adyacente. Una vez que el odontólogo considera que existe suficiente estructura dental expuesta, se procede a reparar la caries y colocar una corona si fuese necesario. Por último, solo debe limpiarse bien la zona y suturar la encía en torno al diente. ¿Qué ocurre tras el alargamiento de corona? El postoperatorio de un alargamiento de corona no es excesivamente doloroso ni molesto, a pesar de que es común presentar algo de inflamación y dolor en la zona afectada durante los siguientes días. Hasta la retirada de los puntos (aproximadamente una semana después), es estrictamente necesario seguir escrupulosamente las indicaciones del odontólogo en cuanto a higiene oral con el fin de evitar una infección. Este puede prescribir algunos antiinflamatorios para reducir el dolor y la inflamación en la encía. Si estás experimentando problemas con tu salud bucodental, en Cubdens, clínica dental en Barcelona podemos ayudarte a solucionarlos. No dudes en pedir cita con nosotros y te informaremos sin compromiso. Valora este artículo:  

¿Por qué se produce la enfermedad periodontal?

enfermedad periodontal

La enfermedad periodontal es una de las enfermedades más graves que puede afectar a nuestra boca y por la cual más gente decide acudir a una clínica dental. De no tratarse, esta afección provoca primero problemas en la encía y, posteriormente, en los dientes, pudiendo finalizar con la pérdida de las piezas dentales. Existen diversas causas que originan la periodontitis, aunque la mala higiene es la principal de todas ellas. Afortunadamente, en la actualidad existen tratamientos efectivos que permiten frenar la enfermedad y mejorar el estado de nuestras encías. Pero es de vital importancia tratarlo a tiempo. Este tipo de enfermedad dental la tratamos frecuentemente en nuestra clínica dental en Barcelona, en Nou Barris, por eso a continuación, vamos a ver con todo detalle qué es la periodontitis, cuáles son los síntomas que manifiesta esta enfermedad, sus causas y tratamientos. Qué es la enfermedad periodontal La periodontitis, también llamada enfermedad de las encías, es un daño grave que se produce en los tejidos blandos y huesos encargados de sostener los dientes, como consecuencia de un agravamiento de una gingivitis o inflamación de la encía. Aquellas personas que tienen las encías inflamadas y no ponen remedio a este problema, con el tiempo, verán que la enfermedad avanza hasta un estado irreversible en el cual se caen los dientes. Cuando se llega a un punto sin retorno ya no habrá nada que hacer y la única solución será aplicar tratamientos para sanar la encía y colocar implantes dentales. Es importante aplicar medidas correctoras lo antes posible con el fin de que el deterioro de la encía sea mínimo y no afecte a la sujeción de las piezas dentales o, en el peor de los casos, puedan salvarse la mayoría de los dientes. Si los dientes no tienen un buen sostén, estos terminan aflojándose y cayendo. Un problema añadido es que en unas encías enfermas tampoco hay soporte para colocar puentes o implantes y, por esto, antes de cualquier tratamiento hay que lograr que la encía sane. Síntomas de la enfermedad periodontal Los síntomas más evidentes de la periodontitis son unas encías inflamadas y de color rojo brillante; sensibilidad en las encías y sangrado; formación de espacios entre los dientes, en ocasiones, con bolsas de pus consecuencia de la infección; mal aliento y mal sabor de boca. Si la enfermedad está avanzada, las encías se retraen, los dientes se mueven y finalmente se caen. Lo ideal es acudir de manera regular al dentista para realizar una limpieza dental profunda y revisar el estado de la boca, al menos una vez al año, o cada seis meses si somos propensos a acumular sarro y a sufrir de las encías. Causas de la enfermedad periodontal La periodontitis está provocada por la acumulación de bacterias en nuestra boca, la conocida como placa bacteriana. Estos microorganismos se quedan en el surco gingival y en la bolsa periodontal. Los cambios hormonales, el embarazo o la llegada de la menopausia, el tabaco, el alcohol, la falta de higiene, el abuso de los alimentos azucarados, y algunas enfermedades como, por ejemplo, la diabetes, influyen en la aparición de problemas en las encías y exponen a padecer gingivitis y periodontitis. Una alimentación pobre en calcio y en flúor también perjudica la salud dental. En ocasiones, la enfermedad es hereditaria. En todos los casos, la falta de limpieza es el factor principal de esta enfermedad. Tratamiento periodontal En la actualidad, para el tratamiento periodontal en Barcelona ofrecemos dos soluciones como son el raspado y el alisado de raíces. Mediante un instrumento llamado cureta se raspan las encías por debajo para eliminar el sarro subgingival y limpiar las encías para que sanen. Es un método no quirúrgico aunque a veces anestesiamos si el paciente siente dolor. Si sientes molestias en la encía, en Clínica Dental Cubdens en Barcelona estamos a tu servicio. Nuestro equipo de profesionales te atenderá. No dudes en pedir cita o contactarnos sin compromiso. Valora este artículo: