Aftas bucales: qué son, por qué aparecen y cómo puedes superarlas

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En la Clínica Dental Cubdens, llevamos más de cuatro décadas cuidando sonrisas en Barcelona. Hoy queremos hablarte de un pequeño problema que puede generar molestias importantes: las aftas bucales. Aunque suelen ser inofensivas, conocerlas, prevenir su aparición y tratar adecuadamente cuando aparecen es clave para no comprometer tu bienestar oral. ¿Qué son las aftas? Las aftas, también denominadas úlceras bucales o estomatitis aftosa, son pequeñas lesiones redondeadas que aparecen en la mucosa de la boca: en la lengua, la parte interior de las mejillas, el paladar o las encías. Suelen tener un borde enrojecido y un centro más claro o blanquecino. Aunque muchas desaparecen en pocos días, resultan dolorosas al comer, beber o cepillarse. ¿Por qué aparecen? Las causas no siempre son claras, se ha observado que las aftas se relacionan con los siguientes factores: Traumatismos leves: un cepillado agresivo, morderse la mejilla, aparatología reciente, brunch bruscos… Estrés o cambios emocionales: estados de tensión favorecen la aparición. Deficiencias nutricionales: bajos niveles de hierro, vitamina B12, folato u otros micronutrientes. Alergias o intolerancias alimentarias: algunos alimentos pueden desencadenarlas (cítricos, nueces, picantes). Cambios hormonales o enfermedades de base: en algunos casos pueden asociarse a patologías sistémicas o al uso de determinados medicamentos. ¿Qué pasa si no las tratamos? Aunque puedan parecer simplemente molestias pasajeras, ignorar las aftas puede prolongar la incomodidad y favorecer complicaciones. Algunas de las consecuencias son: Persistencia del dolor o de la ulceración más de dos semanas, lo que obliga a acudir al dentista. El tejido dañado se vuelve más susceptible a nuevas bacterias, lo que puede originar infecciones secundarias. Si la afta se relaciona con problemas de mucosa más amplios, podría indicar una revisión necesaria de otros aspectos de la salud oral o general. ¿Cómo prevenirlas y curarlas? En nuestra clínica recomendamos los siguientes consejos prácticos para evitar la aparición de aftas y favorecer su curación: Mantén una higiene bucal correcta y suave: cepillo de cerdas suaves, limpieza de lengua y uso de seda dental. Evita alimentos muy ácidos, picantes o duros que puedan lesionar la mucosa. Asegura una dieta equilibrada con aporte adecuado de vitaminas y minerales (hierro, vitaminas del grupo B, ácido fólico). Controla el estrés: actividades como ejercicio moderado, descanso adecuado o técnicas de relajación ayudan. Evita fumar y moderar el consumo de alcohol: ambos irritan la mucosa y favorecen su lesión. Visita al dentista si las aftas aparecen con frecuencia, son muy dolorosas o tardan más de dos semanas en curar: puede haber un problema asociado que requiere intervención. ¿Qué hacemos en Cubdens? En la Clínica Dental Cubdens, evaluamos cada caso de afta de forma personalizada. Si las llagas aparecen en la boca de forma recurrente, analizamos posibles causas de fondo, y tratamos con: Enjuagues antisépticos o geles tópicos para reducir dolor e inflamación. Recomendación nutricional especializada o derivación si detectamos deficiencias. Tratamientos de higiene profesional en caso de acumulación de placa que pueda agravar la lesión. Educación del paciente sobre hábitos, para prevenir reapariciones. Nuestra experiencia con más de 40 años en Barcelona nos permite ofrecer un trato cercano, tecnología avanzada y protocolos adaptados a cada paciente. Conclusión Las aftas bucales son un recordatorio de que la salud oral requiere atención constante. Aunque muchas veces nos parecen un problema menor, pueden afectar la calidad de vida y alertar de hábitos, enfermedades o deficiencias que conviene ajustar. En Cubdens te ayudamos a reconocerlas, tratarlas y prevenirlas de forma efectiva.

Gingivitis: la señal de alarma que no debes ignorar

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Una sonrisa sana no solo depende de tener los dientes limpios y fuertes, también de que las encías estén en buen estado. Muchas veces, sin darnos cuenta, descuidamos esta parte fundamental de la boca y aparecen problemas como la gingivitis, una de las enfermedades más comunes pero también una de las más fáciles de prevenir y tratar si se detecta a tiempo. En Cubdens, sabemos que la salud de tus encías es la base de una boca sana, y por eso queremos contarte qué es la gingivitis, cuáles son sus causas, qué consecuencias puede tener y cómo puedes prevenirla para mantener tu sonrisa protegida. ¿Qué es la gingivitis? La gingivitis es una inflamación de las encías causada principalmente por la acumulación de placa bacteriana. Esa capa pegajosa y casi invisible se forma cuando los restos de comida y las bacterias no se eliminan correctamente con el cepillado y el uso de hilo dental. Cuando esta placa se acumula, las encías reaccionan inflamándose y dando lugar a síntomas que no debemos pasar por alto. Síntomas más comunes de la gingivitis La gingivitis suele empezar de manera silenciosa, pero hay señales claras que nos avisan de que algo no va bien: Encías enrojecidas o inflamadas. Sangrado al cepillarse o al usar hilo dental. Mal aliento persistente (halitosis). Sensibilidad en las encías. Aparición de una línea de placa o sarro en la base de los dientes. Es importante recalcar que la gingivitis, en sus primeras fases, no suele causar dolor, lo que hace que muchas personas no le den importancia. Sin embargo, ignorar estos signos puede tener consecuencias más serias. ¿Qué pasa si no se trata la gingivitis? Si la gingivitis no se controla a tiempo, puede evolucionar a una enfermedad periodontal más grave llamada periodontitis. En este estadio, la infección ya no afecta solo a las encías, sino también al hueso que sostiene los dientes, provocando movilidad dental e incluso la pérdida de piezas dentales. Además, estudios científicos han demostrado que la salud de las encías está relacionada con la salud general: enfermedades cardiovasculares, diabetes y complicaciones en el embarazo pueden tener relación con una enfermedad periodontal no tratada. Causas y factores de riesgo Aunque la principal causa es la acumulación de placa bacteriana, existen otros factores que aumentan el riesgo de sufrir gingivitis: Mala higiene bucodental. Fumar. Cambios hormonales (embarazo, adolescencia, menopausia). Diabetes. Estrés. Uso de ciertos medicamentos que disminuyen la producción de saliva. Cómo prevenir y tratar la gingivitis La buena noticia es que la gingivitis es reversible si se actúa a tiempo. Algunas recomendaciones clave son: Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con técnica adecuada. Usar hilo dental diariamente para eliminar restos entre los dientes. Complementar con un enjuague bucal recomendado por el dentista. Evitar el tabaco. Acudir a revisiones periódicas y limpiezas profesionales en la clínica dental. El tratamiento profesional suele incluir una limpieza en profundidad para eliminar la placa y el sarro acumulados, además de asesoramiento personalizado para mejorar los hábitos de higiene en casa. Conclusión: cuida tus encías, protege tu sonrisa La gingivitis es una señal de alarma que nos avisa de que algo no va bien en nuestra boca. Prestar atención a los síntomas, mejorar los hábitos de higiene y visitar al dentista regularmente es la mejor forma de mantener encías fuertes y sanas. En Cubdens, te acompañamos en cada paso del cuidado de tu salud bucal, porque sabemos que unas encías saludables son la base de una sonrisa duradera y llena de confianza.

Encías: el soporte invisible que protege tu sonrisa

encias

Cuando pensamos en la salud bucal, la mayoría se centra en los dientes: su alineación, su blancura o si están libres de caries. Sin embargo, pocas veces prestamos la atención necesaria a las encías, que son la base que sostiene y protege nuestra dentadura. En Cubdens, queremos explicarte por qué las encías son tan importantes, qué ocurre cuando se ven afectadas y cómo mantenerlas sanas para preservar tu sonrisa durante toda la vida. ¿Cuál es la función de las encías? Las encías son tejidos blandos que rodean y sostienen a los dientes, formando una barrera natural contra bacterias y agentes externos. Su función principal es: Protección: sellan la unión entre diente y hueso, evitando que bacterias y restos de alimentos penetren en zonas más profundas. Soporte: ayudan a mantener firmes los dientes dentro del hueso alveolar. Amortiguación: actúan como una especie de “cojín” que distribuye las fuerzas al masticar, evitando daños al hueso. En resumen, las encías son el “cinturón de seguridad” de nuestros dientes: invisibles en su trabajo diario, pero fundamentales para mantener una boca sana. ¿Qué pasa cuando las encías no funcionan bien? Cuando las encías se inflaman o pierden su capacidad de protección, todo el equilibrio de la boca se ve comprometido. Los problemas más comunes que pueden aparecer son: Gingivitis: es la inflamación inicial de las encías, causada por acumulación de placa bacteriana. Se manifiesta con sangrado al cepillarse, enrojecimiento y sensibilidad. Periodontitis: si la gingivitis no se trata, puede avanzar y afectar al hueso que sostiene el diente. Esto provoca movilidad dental y, en casos graves, la pérdida del diente. Recesión de encías: ocurre cuando el tejido gingival se retrae y deja expuesta la raíz del diente, generando sensibilidad y mayor riesgo de caries radiculares. Infecciones y abscesos: en situaciones más avanzadas, las bacterias pueden provocar infecciones dolorosas que requieren tratamiento urgente. Factores de riesgo que afectan a las encías Algunos hábitos y condiciones favorecen el deterioro de las encías: Mala higiene dental. Tabaquismo. Estrés (que debilita el sistema inmunitario). Diabetes u otras enfermedades sistémicas. Cambios hormonales, como los del embarazo. Cómo cuidar y mantener las encías saludables La buena noticia es que la mayoría de los problemas de encías se pueden prevenir y tratar con una combinación de hábitos saludables y cuidados profesionales: Higiene bucal constante: cepillarse al menos dos veces al día con técnica adecuada y usar hilo dental. Revisiones periódicas: acudir al dentista cada 6 meses para detectar cualquier problema en sus primeras fases. Limpiezas profesionales: ayudan a eliminar placa y sarro que el cepillado no puede retirar. Tratamientos periodontales: en casos de gingivitis o periodontitis, realizamos raspados y alisados radiculares que devuelven la salud al tejido. Cirugía de encías: para casos de recesión avanzada, existen técnicas de injerto que permiten recuperar parte del tejido perdido. Conclusión: cuidar las encías es cuidar tu sonrisa Las encías sanas no solo mantienen los dientes en su lugar, también son el reflejo de una buena salud oral y general. Ignorar pequeños síntomas como el sangrado o la inflamación puede llevar a problemas graves y permanentes. En Cubdens, creemos que una sonrisa no está completa si las encías no están sanas. Por eso, ofrecemos tratamientos personalizados para prevenir, diagnosticar y tratar cualquier enfermedad periodontal. Recuerda: cuidar tus encías es invertir en tu bienestar y en la durabilidad de tu sonrisa.

Gingivitis: cómo prevenirla, detectarla y tratarla (parte 1)

dolor de muelas

¡Hola! Hoy, en clínica dental Cubdens, hablaremos sobre las enfermedades periodontales. Estas afectan a 8 de cada 10 adultos españoles, por eso hoy hablaremos de una de ellas, la gingivitis. Muy frecuente es la gingivitis se puede identificar, prevenir y tratar de una forma muy sencilla. Esta enfermedad se trata de un grupo de trastornos que afectan al periodonto, es decir, a los tejidos que sostienen los dientes y son producidas principalmente por acción de las bacterias que se acumulan sobre los dientes, encías, restauraciones…, formando una fina capa conocida como placa dental o biofilm dental. En el caso de que la infección producida por estas bacterias afecte sólo a la encía, causan un proceso inflamatorio «reversible» denominado gingivitis. Pero esta infección se mantiene mucho tiempo y/o se asocia a otros factores de riesgo, puede progresar (en aquellas personas más predispuestas) a periodontitis.   Periodontitis Esta es una infección más profunda en la que se produce una destrucción del hueso que sujeta al diente, lamentablemente este es un proceso irreversible que además puede elevar el riesgo de aparición e influir en la evolución de otras enfermedades sistémicas (al afectar a otras partes del cuerpo situadas fuera de la cavidad oral). Es por eso,  que según subraya la Dra. Regina Izquierdo, periodoncista y vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), «es fundamental prevenir la gingivitis o, en caso contrario, detectarla y tratarla lo antes posible».   Gingivitis La gingivitis es la enfermedad periodontal más frecuente, afectando a prácticamente el 100% de la población en algún momento de su vida. Es por ello, que habitualmente no se le da demasiada importancia, además del hecho de que no suele producir molestias ni dolor. Un signo que puede dar la alarma y que puede advertir sobre la presencia de este trastorno es el sangrado de las encías. Y es que, como recuerda Regina Izquierdo, “una encía sana no debe sangrar y, si lo hace, es porque algo no va bien”. La mayoría de los pacientes le atribuye el sangrado a algún factor de técnica o resultado del utensilio utilizado, al hecho de cepillarse con un determinado tipo de cepillo (más duro) o a la técnica empleada (con mayor fuerza), sin saber que la causa del sangrado es una enfermedad de sus encías y que debe ser tratada con relativa urgencia. “El sangrado de las encías es un signo de inflamación y de enfermedad” sentencia la representante de SEPA. Al padecer gingivitis, la encía parecerá enrojecida (y no rosa como debería), hinchada, brillante (perdiendo el punteado con aspecto de piel de naranja que caracteriza a la encía sana) y que sangra al cepillarse, al morder ciertos alimentos o incluso de manera espontánea (por la noche, mientras dormimos al mezclarse con la saliva llegando a manchar la almohada de la cama). Estos son cambios suceden por consecuencia del incremento de la vascularización en la zona, si bien es verdad que no se producen siempre en todos los pacientes, son datos a tener en cuenta. Existe un aspecto al que hay que tener una atención importante, y este aspecto es el que hay que hacer especial hincapié en el hecho de que si se es fumador estos signos suelen no ser tan evidentes, ya que por efecto del tabaco la gingivitis queda camuflada, lo que dificulta su detección precoz. Así que, dado que este hábito nocivo triplica el riesgo de sufrir enfermedades periodontales, si se es fumador piensa que con una simple visita al dentista será suficiente para detectar la presencia de niveles inadecuados de placa bacteriana e inflamación gingival. Para todos los casos la Sociedad Española de Periodoncia cuenta con un autotest de salud gingival que, en tan solo un par de minutos, puede servir para que el ciudadano pueda intuir si una persona tiene gingivitis.   Hasta aquí hemos llegado. En el próximo blog de la clínica dental Cubdens, continuaremos con la segunda parte, donde seguiremos detallando cuáles son los principales grupos de riesgo, como prevenirlos y cuáles son sus cuidados básicos. Así que ya sabes, vente a Clínica dental Cubdens y juntos logremos que tu boca sea un ejemplo de salud y belleza.

Se me mueve un diente, ¿qué puedo hacer?

movimiento diente

Si has notado que tienes un diente que se mueve o que está un poco suelto, no debes dejarlo pasar. Es muy probable que sufras periodontitis, es decir, un problema de encías. Acudir al dentista de forma temprana puede ayudar a salvar tu diente y a evitar que el mal se propague a otras partes de la boca. Muchas veces, por culpa de la proliferación de bacterias, las encías y los tejidos de soporte del diente se ven afectadas y pueden llegar a enfermar. Esto suele ocurrir por una mala higiene dental, aunque también es un factor importante la predisposición genética. La periodontitis puede soltar tus dientes Cuando la placa bacteriana se va acumulando en la base de los dientes es frecuente que termine afectando al conjunto de la boca. Si notas las encías inflamadas y los dientes sueltos, seguramente estés empezando a desarrollar este problema. Notar que se mueve un diente no es una sensación nada agradable. Las personas suelen vivir esta situación con angustia y, muchas veces, tienden a pensar que la caída de dientes es inevitable y no tiene solución. Por ello, evitan ir al dentista y se conforman con ocultar su problema. Sin embargo, la periodontitis, así como la gingivitis, tienen solución siempre que se cojan a tiempo. Es más, si no actuamos con celeridad, puede propagarse por todas las encías y hacer que se pierdan todos los dientes. Causas de que se muevan los dientes  La mayoría de las veces, la causa de que se muevan los dientes es un problema de encías, aunque también puede deberse a otros factores. Los motivos principales de que se suelten los dientes y se muevan son los siguientes: Enfermedades periodontales: gingivitis y periodontitis (piorrea). Traumatismos que afecten al soporte dental. Caries en estado avanzado. Es importante acudir al dentista en cuanto notemos los primeros síntomas de que se nos mueve un diente. Averiguar la causa y empezar el tratamiento será fundamental para salvar la dentadura. ¿Qué puedo hacer si se me mueve un diente? Como comentábamos, lo principal es llamar al odontólogo para valorar la situación y ver qué soluciones nos puede aportar. Aunque la situación pueda generar angustia y deseemos comprobar el estado del diente continuamente, se recomienda no moverlo ni estar tocándolo para no agravar el problema. Dependiendo de la causa, te podremos ofrecer distintas soluciones. Golpe en el diente Si se te mueve un diente por culpa de un golpe, el dentista deberá sacar una radiografía para poder observar el estado de la raíz. Si esta no ha sido dañada, es posible que con reposo se recupere. Sin embargo, si el soporte del diente se ha visto afectado, será necesario realizar una extracción antes de que se pueda infectar la zona. Tras la extracción, la mejor solución para reponer la pieza perdida son los implantes dentales. Si es tu caso, te informaremos llegado el momento sobre qué implante es el más adecuado en tu caso. Enfermedad de las encías: gingivitis o periodontitis Si la causa de los dientes sueltos es una enfermedad de las encías deberás iniciar de inmediato un tratamiento periodontal. Dependiendo del avance de la piorrea, nos decantaremos por técnicas quirúrgicas o no. En primer lugar, siempre se procederá a reestablecer una correcta higiene bucodental. A partir de ahí, valoraremos si es necesario regenerar hueso, alargar corona dental u otro tratamiento relacionado. Caries en estado avanzado Una caries no tratada sigue evolucionando sin control. Cuando la infección alcanza la pulpa del diente, además del dolor puede llegar a reblandecer la encía y hacer que el diente se suelte. En estos casos se valorará la posibilidad de un tratamiento de conductos para sanar el diente o bien una extracción y un implante dental. La mayoría de las veces, las enfermedades periodontales tienen solución. No lo dejes y consúltanos. Llama a Cubdens y te daremos cita para asesorarte sobre la mejor solución para tu problema.

Curetaje dental: qué es y cuándo debe realizarse

curetaje dental

Se trata de un procedimiento sencillo que puede evitarnos consecuencias tan poco deseables como la pérdida de piezas dentales. Es el curetaje dental. Si quieres saber cómo se realiza y en qué casos debe llevarse a cabo un tratamiento de periodoncia, quédate a leer. ¿Qué es un curetaje dental? El curetaje es un tratamiento odontológico que persigue eliminar la placa bacteriana más allá de la superficie (elimina el sarro y la placa bacteriana acumulados debajo de la línea de la encía). Se realiza cuando existe inflamación de las encías debido a una enfermedad periodontal como la gingivitis o la periodontitis. El curetaje dental es un tratamiento correctivo que, aunque es completamente seguro, puede dejar la zona inflamada y enrojecida. Para evitar las molestias posteriores, el odontólogo suele prescribir alguna medicación y recomendar algunas medidas, como el cepillado suave. ¿Cómo se realiza un curetaje dental? El curetaje dental es un procedimiento relativamente sencillo que consta de dos pasos. Durante el primero, el especialista realiza una limpieza bucal en profundidad, eliminando la placa y los depósitos de sarro de los dientes y la línea de la encía. Durante el segundo, se realizan los denominados curetajes. Para ello, se emplea un instrumento denominado cureta, una herramienta que consta de una cuchilla que permite raspar el sarro adherido a la zona para posteriormente pulir y alisar la raíz del diente. Es este segundo paso el que favorece la regeneración del tejido dañado y hace posible que la encía pueda adherirse de nuevo al diente y evitar la pérdida de piezas dentales. Lo habitual, por otra parte, es aplicar anestesia local para reducir el dolor y las molestias. En cuanto al tiempo necesario para realizar un curetaje dental, esto dependerá de la extensión de la zona afectada. Cuando existe infección en una gran parte de la boca, el especialista suele dividir el área de trabajo en cuadrantes (un cuadrante puede ser, por ejemplo, la zona superior derecha) y se acostumbra a realizar un cuadrante por sesión. ¿Cuándo se realiza un curetaje dental? Como avanzábamos al comienzo del artículo, el curetaje dental es un tratamiento odontológico que persigue eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulado en las bolsas periodontales para prevenir o tratar una enfermedad periodontal. Esta, por su parte, aunque puede desarrollarse de forma asintomática en sus inicios, en fases más avanzadas, provoca hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad tanto en las encías como en las piezas dentales. Además, no es poco frecuente que las personas con un problema de encías experimenten sangrado de la zona y retraimiento de las encías. Por ello, si estás experimentando alguno de estos síntomas, es posible que necesites acudir al odontólogo sin demora. 4 consejos para prevenir la enfermedad periodontal Mantén una correcta higiene dental cepillándote los dientes después de cada comida y utilizando hilo dental una vez al día para eliminar el sarro acumulado entre piezas dentales. Sométete a una limpieza dental cada seis meses y acude de forma regular al odontólogo para detectar a tiempo cualquier problema bucodental. Sigue una dieta equilibrada y evita el consumo de alimentos ricos en azúcares que favorecen la aparición de bacterias y aumentan el riesgo de desarrollar caries y enfermedad de las encías. Evita el consumo de alcohol y tabaco, dos sustancias irritantes que dañan las encías. Si estás experimentando problemas con tus encías, en Clínica Dental Cubdens podemos ayudarte a ponerles solución. Pide cita con nosotros sin compromiso y te explicaremos qué podemos hacer por ti. Podemos atenderte tanto en nuestra clínica dental en Nou Barris.

Endodoncia: qué es y en qué casos debe realizarse

endodoncia

Es uno de los tratamientos más frecuentes en odontología en nuestra clínica dental en Barcelona. Gracias a él es posible salvar un diente de su extracción cuando este se ve afectado por una caries muy profunda. Hoy explicamos qué es una endodoncia y en qué casos debe recurrirse a ella. ¿Qué es una endodoncia? La endodoncia es un procedimiento odontológico que se realiza en aquellas piezas dentales afectadas por una caries profunda que sufren inflamación o necrosis de la pulpa dental. Se trata de una intervención mediante la cual se extirpa (total o parcialmente) la pulpa del diente para dejar el conducto radicular libre de bacterias y lo más aséptico posible. A la hora de llevarla a cabo, se siguen diversos pasos. ¿Cómo se practica una endodoncia? Una vez que el odontólogo ha realizado el diagnóstico y ha decidido que la opción más recomendable es practicar una endodoncia, se procede a anestesiar la zona. Tras esto, el especialista procederá a realizar una perforación en la corona del diente a través de la cual accederá a la pulpa para su extracción. Hecho esto, solo quedará limpiar en profundidad los conductos y proceder a su obturación (sellado del diente). Gracias a la aplicación de la anestesia, la endodoncia es un procedimiento prácticamente indoloro, aunque es posible que aparezca alguna pequeña molestia en los días posteriores a la intervención. En la mayoría de los casos, la endodoncia puede practicarse en una única sesión, aunque en determinadas ocasiones, pueden requerirse dos o más citas con el odontólogo. Es importante tener en cuenta que solo puede realizarse una endodoncia cuando se ha eliminado por completo la infección (esta será tratada previamente con antibióticos). ¿En qué casos se realiza una endodoncia? La pulpa dental (conocida coloquialmente como nervio del diente) es la parte más interior del diente, donde se encuentran los vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas. Cuando esta se inflama, generalmente debido a una infección provocada por una caries, ocasiona dolor intenso, hinchazón y sensibilidad frente al calor o el frío. Por lo general, el tratamiento de la inflamación en la pulpa suele requerir practicar una endodoncia. Tras la endodoncia, el diente tratado se comportará como cualquier otro diente sano y solo en muy pocos casos resultará necesario re-endodonciar la pieza. Esto solo suele hacerse en casos en los que el tratamiento de endodoncia no ha funcionado como se esperaba, por lo general debido a la incapacidad de eliminar todas las bacterias presentes en los conductos radiculares. En este caso, se procede a realizar una segunda limpieza para evitar extraer la pieza. Si estás experimentando algún problema con tu salud dental, en la Clínica Dental Cubdens en Barcelona podemos ayudarte a solucionarlo. Pide cita con nosotros sin compromiso en nuestra clínica dental en Nou Barris.

Estas son las cosas que revela el color de tus encías

color de encías

Poca atención les prestamos a las encías para el papel tan importante que cumplen. Las encías son las encargadas de proteger los dientes y el tejido óseo de agentes infecciosos y requieren ciertos cuidados para mantener su salud. Su color normal es el rosa (aunque puede variar dependiendo del tono de piel de la persona) y cuando este cambia, puede estar avisándonos de que algo no está yendo del todo bien con nuestra salud. Nuestros expertos de la clínica dental en Barcelona Cubdens, enseñan a los pacientes cómo analizar el aspecto de las encías para que puedan detectar a tiempo cualquier problema. Sigue leyendo este artículo y aprenderás tu también consejos útiles de periodoncia. ¿Qué cosas revela la apariencia de nuestras encías? Encías blanquecinas Un tono pálido o blanquecino de las encías puede estar indicando una enfermedad periodontal, generalmente gingivitis y en sus inicios. Por otra parte, cuando lo que se observan son pequeñas manchas de color blanco, la causa puede estar en una úlcera bucal o en problema de candidiasis oral. Por último, cuando, además del tono blanco existen otros síntomas como lengua hinchada y suave, puedes que lo que nos esté intentando transmitir nuestra boca es que estamos sufriendo anemia. Encías rojas y brillantes Cuando las encías se ven rojas, pero también inflamadas e irritadas (a veces incluso sangran) es muy probable que la causa se debe a una enfermedad gingival, a menudo en un estado más avanzado que en el caso anterior (periodontitis). Mucho ojo con esto: es importante que ante estos síntomas acudamos al odontólogo sin demora, ya que, de lo contrario, podríamos sufrir consecuencias nada deseables como la pérdida de piezas dentales. Encías ennegrecidas Aunque se trata de un síntoma muy común entre fumadores (debido al aumento de secreción de melanina y la acumulación de sustancias tóxicas que ocasiona el tabaco), en otras ocasiones, el motivo puede estar en consumo de determinados medicamentos, como es el caso de los antidepresivos o algunos anticonceptivos. En cualquier caso, si observamos que nuestras encías han tomado un color negruzco, deberemos acudir al odontólogo para que pueda examinarnos exhaustivamente. Encías moradas Las encías moradas pueden ser síntoma también de una enfermedad periodontal (gingivitis o periodontitis). Pero no es esta la única causa. Una carencia de vitaminas y minerales o determinados cambios hormonales pueden encontrarse detrás de este signo. Además, algunos productos de higiene bucal o el hecho de llevar ortodoncia pueden hacer que el color de nuestras encías adquiera un cierto tono púrpura. Las enfermedades que afectan a esta parte de nuestra boca son varias y todas pueden acarrear consecuencias nada deseables. La mejor forma de prevenirlas es, además de manteniendo una correcta higiene dental, asistiendo al dentista de forma periódica. Si estás experimentando algún problema con tus encías o cualquier otra complicación bucodental, en Clínica Dental Cubdens podemos ayudarte. No dudes en pedir cita e informarte sin compromiso. Nuestro equipo de profesionales te atenderá en la clínica dental en Nou Barris.  

Diabetes y salud bucodental, ¿cómo debemos cuidar nuestros dientes si tenemos esta enfermedad?

diabetes y salud bucondental

La gingivitis y la periodontitis son algunas de las complicaciones más comunes que afectan a las personas con diabetes, sobre todo a aquellas que no han conseguido controlar bien esta condición. Pero ¿de dónde nace esta relación? En las siguientes líneas vamos a hablarte del nexo entre la diabetes y la enfermedad periodontal. ¿Qué relación existe entre la diabetes y la salud bucal? En la actualidad, se sabe que existe una relación entre la diabetes y la salud oral, en concreto, la salud de las encías y las infecciones en la boca. De esta forma, se ha probado que las personas que padecen diabetes tienen una tendencia a desarrollar enfermedad gingival y, de igual manera, se sabe que la enfermedad de las encías constituye un factor de riesgo para padecer diabetes. Además, las infecciones en las encías también pueden perjudicar el control de los niveles de glucosa en sangre, favoreciendo el avance de la enfermedad. Concretamente, lo que sucede es que las personas que padecen una diabetes mal controlada cuentan con una menor respuesta del organismo para enfrentarse a las infecciones bacterianas. ¿Cómo afecta la diabetes a la enfermedad periodontal? Cuando se sufre una enfermedad de las encías como es el caso de la gingivitis o la periodontitis, se experimenta un sobrecrecimiento de la placa bacteriana en el interior de las encías. Estas, al estar sometidas a una inflamación constante, se ven afectadas por una destrucción del tejido que soporta el diente, pudiendo llevar a la pérdida dental. Cuando, además, se padece diabetes, se produce una alteración de la capacidad del organismo de enfrentarse a la inflamación y de reparar los tejidos que han sido dañados por la enfermedad periodontal. ¿Cómo afecta la enfermedad periodontal a la diabetes? Por otra parte, las células proinflamatorias periodontales y las bacterias patógenas del periodonto pueden diseminarse por la sangre a otras partes del cuerpo. Esto hace que se produzca una alteración de la respuesta inflamatoria a nivel de todo el cuerpo que, cuando se padece diabetes, puede conducir a un aumento de la resistencia a la insulina. El resultado es un peor control de la glucosa en sangre y, en general, de la enfermedad. ¿Cómo debo cuidar mi salud bucal si tengo diabetes? Hoy en día, sabemos que tratar a tiempo las enfermedades de las encías puede ser de gran ayuda a la hora de mejorar el control de la diabetes. Por eso, si padeces esta condición, es importante que se lo hagas saber a tu dentista para que pueda establecer el tratamiento más adecuado en tu caso. Además, nuestra recomendación es que sigas los siguientes consejos: Cuida tu higiene bucal. Limpia exhaustivamente tus dientes tres veces al día. Trata de no practicar un cepillado muy intenso (para no dañar las encías) y utiliza hilo dental o cepillos interdentales para evitar que se acumule el sarro. Para completar la higiene, usa un enjuague bucal especial para enfermedades de las encías. Evita el consumo de alcohol y tabaco. Ambas sustancias son dañinas para tu salud y son responsables de multitud de enfermedades. Además, tanto el tabaco como el alcohol favorecen la aparición de infecciones e inflamación y dificultan el control de la diabetes. Vigila los alimentos que forman parte de tu dieta. Tanto el consumo de gratas saturadas como el de azúcares perjudica gravemente la salud de dientes y encías. De esta forma, es importante que evites alimentos como la mantequilla, los bollos y otros productos ricos en azúcares. Acude al odontólogo cada seis meses. Si sufres diabetes, nuestra recomendación es que acudas al odontólogo cada seis meses para controlar también el estado de tus encías Si deseas conocer más o estás experimentando algún problema con tu salud dental en Clínica Dental Cubdens estamos a tu servicio. Nuestro equipo de profesionales te atenderá. No dudes en pedir cita o contactarnos sin compromiso. Valora este artículo:  

Injertos gingivales, ¿cuándo debemos recurrir a ellos?

injertos gingivales

Gozar de una buena salud bucal no solo implica tener los dientes en buen estado, sino que también hay otras estructuras orales que necesitan recibir cuidados y mantenerse sanas. Este es el caso de las encías, las cuales se encargan de sostener y dar protección a las piezas dentales. Por esta razón, cuando estas no se encuentran en un estado de salud adecuado, resulta necesario iniciar un tratamiento y, a veces, intervenir quirúrgicamente. Una de las técnicas quirúrgicas más utilizadas en cirugía periodontal son los injertos gingivales libres. En este artículo te explicamos en qué consiste esta intervención. ¿Qué es la cirugía de injertos gingivales? Los injertos gingivales tienen como objetivo devolver la salud al periodonto, controlar las secuelas de la enfermedad periodontal (gingivitis o periodontitis) y reconstruir los daños que esta haya podido provocar. Su finalidad es crear una banda de encía insertada que detenga la retracción de las encías (encías retraídas) y devuelva la salud a las piezas dentales afectadas por la falta de encía. Se trata de una técnica que se emplea a menudo cuando las encías, además de haberse retraído, son muy finas y necesitan ser engrosadas. ¿En qué consiste la cirugía de injertos gingivales? La intervención se realiza bajo anestesia local y puede acompañarse de sedación oral, según lo que necesite el paciente. En cuanto al procedimiento, la técnica quirúrgica consiste en extraer tejido del paladar para implantarlo de forma íntegra en el lugar en que la encía necesita ser reparada. Una vez colocado el injerto en la zona receptora, se procede a suturar y comprimir el área durante unos 5 minutos. Posteriormente, deberá acudirse a consulta para retirar los puntos de sutura y se controlará la evolución del tratamiento cada mes hasta transcurridos 5 meses (esto puede variar en función de las circunstancias del paciente). ¿En qué casos está indicada la cirugía de injertos gingivales? La cirugía de injertos gingivales puede realizarse como medida preventiva para evitar una recesión gingival cuando se padece alguna enfermedad periodontal que no mejora con un tratamiento (la inflamación de las encías persiste). En otras ocasiones, puede recurrirse a los injertos gingivales cuando va a realizarse un tratamiento de ortodoncia y no existe encía suficiente por lo que se corre el riesgo de que se generen daños con los movimientos ortodóncicos. Además, otras indicaciones para la realización de injertos de encía son: Cuando existe un problema estético, dificultad para realizar la higiene oral, sensibilidad dental o predisposición a las caries. Cuando necesitan corregirse defectos en las encías cuando se ha realizado un implante. Cuando se realizan alargamientos coronarios. La recuperación tras el injerto de encía, ¿qué cosas deben tenerse en cuenta? Tras una cirugía de injertos gingivales, es necesario tomar en consideración algunas precauciones. Toma nota de ellas: Evita movimientos con las mejillas que puedan generar presión y dañar las zonas intervenidas. No te enjuagues con ningún líquido, no escupas y, por supuesto, no fumes. Sigue una dieta blanda y toma los alimentos casi fríos. De la misma forma, no debes consumir alcohol al menos durante los 4 días siguientes a la intervención. Cepíllate los dientes tres veces al día tal y como lo hacías hasta el momento de la intervención, pero teniendo especial cuidado cuando limpias la zona intervenida. No realices ejercicio físico ni ningún esfuerzo durante las siguientes 48 horas. Así evitarás el sangrado. Toma los antiinflamatorios y analgésicos prescritos por el odontólogo. En caso de que el dolor sea excesivo y no responda al tratamiento analgésico, se produzca un aumento de volumen o percibas mal olor bucal, acude de urgencias al odontólogo. Si quieres recibir más información sobre los injertos gingivales, en la Clínica Dental Cubdens en Barcelona podemos ayudarte. Pide cita con nosotros sin compromiso y nuestro equipo de profesionales te atenderá. Valora este artículo: