Falta un diente

¿Qué hacer cuando falta un diente? Opciones para recuperar tu sonrisa

Perder un diente es una situación más frecuente de lo que parece. Una caries avanzada, una enfermedad periodontal, un traumatismo o una infección pueden hacer que una pieza dental no pueda conservarse. También hay personas que llevan años conviviendo con un espacio porque, en su momento, decidieron no reemplazar el diente perdido.

Sin embargo, la ausencia de una pieza dental no es únicamente una cuestión estética. Los dientes forman parte de un sistema y, cuando uno desaparece, pueden producirse cambios progresivos en la mordida, en los dientes próximos e incluso en el hueso que ocupaba la raíz.

Por eso, si te falta un diente, es recomendable valorar qué está ocurriendo y estudiar las diferentes alternativas para sustituirlo.

¿Qué ocurre cuando perdemos un diente?

Cuando falta una pieza, el espacio que deja no permanece necesariamente igual con el paso del tiempo.

Los dientes adyacentes pueden comenzar a desplazarse o inclinarse hacia el hueco. El diente situado en la arcada contraria también puede modificar progresivamente su posición al perder el contacto que tenía durante la mordida.

Además, existe otro proceso menos visible: la pérdida de hueso.

La raíz de un diente transmite estímulos al hueso maxilar durante la masticación. Cuando el diente desaparece, esa estimulación deja de producirse y el hueso de la zona puede ir reduciendo progresivamente su volumen.

Por este motivo, aunque la ausencia de un diente posterior apenas se vea al sonreír, no significa que no pueda afectar a la salud oral.

¿Es necesario sustituir siempre un diente perdido?

Cada caso debe estudiarse individualmente. No existe una solución idéntica para todos los pacientes.

La necesidad de reponer el diente dependerá de factores como su posición, el estado de los dientes vecinos, la mordida, la cantidad y calidad del hueso disponible y la salud general de la boca.

Lo importante es no asumir que, porque el espacio no molesta actualmente, no vaya a provocar cambios en el futuro.

Una valoración odontológica permite comprobar el estado de la zona y determinar si conviene sustituir la pieza y cuál es la alternativa más adecuada.

Opciones para sustituir un diente que falta

Actualmente existen diferentes tratamientos para recuperar una pieza dental perdida. Entre las opciones más habituales encontramos los implantes dentales, los puentes y las prótesis removibles.

Implante dental para sustituir un solo diente

El implante dental unitario es una de las soluciones que pueden plantearse cuando falta una única pieza.

El implante actúa como sustituto de la raíz del diente perdido. Sobre él se coloca posteriormente una corona diseñada para recuperar la función y la estética de la pieza.

Una de sus principales características es que permite sustituir el diente sin utilizar como soporte las piezas adyacentes.

Antes de realizar el tratamiento es necesario estudiar el estado de las encías y del hueso mediante una exploración clínica y las pruebas diagnósticas necesarias. A partir de esta información se puede planificar la posición del implante y valorar las características particulares de cada caso.

Puente dental

Otra posibilidad es recurrir a un puente dental.

En este tratamiento, la pieza que sustituye al diente perdido se apoya generalmente sobre los dientes situados a ambos lados del espacio.

Los puentes pueden ser una alternativa adecuada en determinadas situaciones, especialmente cuando las piezas vecinas ya necesitan una restauración importante. Sin embargo, a diferencia de un implante unitario, normalmente es necesario preparar los dientes que servirán como pilares.

La elección entre un implante o un puente dental debe realizarse después de estudiar el estado de los dientes vecinos, el hueso disponible y las necesidades del paciente.

Prótesis dental removible

Las prótesis removibles también permiten sustituir uno o varios dientes ausentes.

Como indica su nombre, el paciente puede retirarlas para limpiarlas. Aunque pueden resultar adecuadas en determinados casos, su estabilidad y sensación durante la masticación son diferentes a las de una solución fija.

Por ello, antes de elegir el tratamiento conviene conocer las ventajas, limitaciones y mantenimiento que requiere cada alternativa.

¿Qué pasa si llevo mucho tiempo sin un diente?

Que hayan pasado meses o incluso años desde la pérdida de una pieza no significa necesariamente que ya no pueda sustituirse.

Sí puede ocurrir que la situación haya cambiado.

Con el tiempo, los dientes próximos pueden haberse desplazado y el hueso de la zona puede haber perdido volumen. Por eso, en estos casos es especialmente importante realizar un estudio previo.

Si existe una pérdida ósea significativa y se plantea colocar un implante, el odontólogo deberá determinar si el volumen disponible es suficiente o si es necesario realizar algún procedimiento complementario.

Cuanto antes se valore la ausencia dental, más sencillo resulta conocer la situación inicial y evitar que determinados cambios avancen sin control.

Me acaban de extraer un diente: ¿cuándo puedo ponerme un implante?

Esta es una de las preguntas más habituales después de una extracción.

La respuesta depende del caso.

En determinadas situaciones es posible colocar el implante en el mismo procedimiento de extracción. En otras, resulta más conveniente esperar a que los tejidos cicatricen antes de realizar la cirugía.

La existencia de infección, el estado del hueso, la posición del diente extraído y las características de los tejidos son algunos de los factores que deben valorarse.

Por eso, no existe un plazo universal aplicable a todos los pacientes.

¿Qué solución es mejor si me falta un diente?

Más que buscar una solución que sea «la mejor» en términos generales, debemos encontrar la que resulte más adecuada para cada situación clínica.

Un implante puede ser una buena opción para un paciente y no ser la alternativa indicada para otro. Lo mismo ocurre con los puentes y las prótesis removibles.

Durante el estudio se valoran aspectos como:

  • La causa de la pérdida del diente.
  • El estado de las encías.
  • La cantidad de hueso disponible.
  • La salud de los dientes adyacentes.
  • La posición de la pieza ausente.
  • La mordida y las fuerzas de masticación.
  • Los hábitos de higiene oral.
  • Las necesidades funcionales y estéticas del paciente.

Esta valoración permite establecer un plan de tratamiento personalizado en lugar de decidir únicamente en función del espacio que se observa en la boca.

¿Por qué no conviene esperar a que aparezcan molestias?

Una de las particularidades de la pérdida dental es que muchos de sus efectos pueden avanzar sin producir dolor.

El desplazamiento de los dientes o la reducción del volumen óseo no tienen por qué generar síntomas evidentes al principio. Por ello, esperar hasta que aparezca una molestia no siempre es la mejor estrategia.

Si has perdido recientemente una pieza o llevas tiempo con un espacio sin tratar, una revisión permite conocer cuál es la situación actual y qué posibilidades existen para recuperar el diente.

Tratamiento para un diente perdido en Nou Barris, Barcelona

En Cubdens Clínica Dental, en Nou Barris (Barcelona), estudiamos cada caso para determinar la opción más adecuada cuando falta uno o varios dientes.

Nuestro equipo realiza una valoración de la salud oral, los dientes próximos, la mordida y las condiciones de la zona antes de proponer un tratamiento. El objetivo es recuperar la función de la pieza perdida mediante una planificación adaptada a cada paciente.

Cubdens cuenta con más de 40 años de experiencia y se encuentra en Via Júlia 147, en Nou Barris.

Si te falta un diente, tanto si lo has perdido recientemente como si llevas años con el espacio, puedes solicitar una valoración para conocer qué alternativas existen en tu caso.

Pide cita en Cubdens y estudiaremos contigo la opción más adecuada para recuperar la pieza perdida y mantener la salud de tu boca.