Desayuno saludable para tus dientes


Dicen que el desayuno es la comida más importante del día. Es el primer aporte de energía y nutrientes que le damos al cuerpo después de varias horas de ayuno, durante el descanso nocturno. A pesar de ello, muchas veces elegimos opciones de dudosa calidad, que pueden tener consecuencias negativas para nuestra salud bucodental. Hoy vamos a recomendar algunos desayunos saludables para tus dientes y los de tu familia. La importancia del desayuno El desayuno, como su propio nombre indica, es romper el ayuno. Durante la noche pasamos largas horas sin ingerir alimentos, es el momento de regenerar nuestras estructuras y de ralentizar nuestro organismo para descansar adecuadamente. Con la introducción de alimentos por la mañana, volvemos a activar el metabolismo de nuestro cuerpo y ponemos en marcha todas las funciones necesarias para afrontar un nuevo día. El cerebro necesita glucosa para poder rendir adecuadamente. Por eso, si no desayunamos nos cuesta concentrarnos puede dolernos la cabeza y hasta es posible que nuestro humor empeore. Además, se ha podido observar que saltarse el desayuno hace que tengamos más hambre en la siguiente comida o que nos surjan antojos poco recomendables a media mañana. Desayunos perjudiciales para los dientes Es cierto que el cerebro necesita azúcar, seguro que más de una vez has oído esta afirmación. Sin embargo, esta máxima no se refiere a cantidades ingentes de azúcar refinada, sino a la glucosa o fructosa que se puede extraer de los diferentes alimentos. Existe una fuerte tendencia a desayunar alimentos ricos en azúcares y en grasa, desde a típica tostada con mantequilla y mermelada, pasando por los boles de cereales, hasta llegar a la bollería. La mayoría de los elementos que conforman el desayuno habitual de las familias son una opción altamente perjudicial para los dientes. El exceso de azúcar es una de las causas habituales de caries y otros problemas de salud bucodental. Las bacterias se sienten muy atraídas por el dulce y, cuando este se queda pegado a los dientes, se generan caries y enfermedades periodontales. Si quieres mantener unos dientes sanos y una buena salud oral, olvídate de los siguientes alimentos en tus desayunos: Bollería. Di adiós a las magdalenas, cruasanes, galletas y otros productos industriales ricos en azúcar y grasa. Cereales con azúcar. La mayoría de los cereales que encontramos en e supermercado tienen una gran cantidad de azúcar añadido. Tan solo tienes que leer la etiqueta de los ingredientes para darte cuenta de ello. Zumos envasados. Este tipo de bebidas tiene, también, una cantidad de azúcar muy superior a la que sería recomendable. Los zumos naturales son una opción más saludable, aunque tampoco son demasiado recomendables. Tostadas con mantequilla y mermelada. No aportan nada más que una gran dosis de grasa y azúcar. Cacao soluble para la leche. Los preparados de cacao para mezclar con la leche contienen más azúcar que cacao, una verdadera bomba de relojería para tu salud y la de tus dientes. Ideas de desayunos saludables para tus dientes Te preguntarás entonces: ¿qué puedo desayunar? Ya te hemos explicado lo que no puedes comer, ahora vamos a darte algunas ideas de desayunos saludables para tus dientes y deliciosos. Combínalos como más te gusten. Pan integral con aguacate y queso. Aporta calcio, vitaminas, fibra y grasas saludables. Pero no solo eso, sino que quita el hambre y está delicioso. Fruta. Acostúmbrate a introducir una pieza de fruta en tu desayuno. Los zumos pierden toda la fibra que tiene una pieza de fruta y son un choque de azúcar para el cuerpo. Si te acostumbras, esta es una opción mucho más saludable. Cereales integrales sin azúcar. No son muchos, pero puedes encontrar algunos cereales sin azúcar añadida. Yogur natural con fruta. Evita los yogures azucarados. Si no te gusta el sabor ácido de este alimento, prueba a endulzarlo con plátano, fresas u otras frutas maduras. Estas son solo algunas opciones de desayunos saludables para tus dientes. Si quieres prevenir las caries, cuida tu alimentación y visita a tu dentista de forma regular. ¡Pide cita en Cubdens sin compromiso!
¿Sangre después del cepillado? Descubre cuándo debes acudir al dentista


¿Ves sangre después del cepillado? Si esto se ha convertido en algo habitual cada vez que te lavas los dientes, tal vez deberías pensar en acudir al dentista. El sangrado de encías, así como las encías inflamadas pueden ser un síntoma de enfermedad periodontal. Causas de la sangre después del cepillado Detrás del sangrado de encías puede haber causas serias que comprometan la salud bucodental de la persona. No es normal que la boca sangre al comer o al cepillarse los dientes, por eso debemos prestar atención si esto ocurre. Por supuesto, no todas las causas del sangrado de encías son patológicas. Vamos a ver qué puede causar esta situación: Cepillar los dientes demasiado fuerte Si nos cepillamos los dientes con demasiada fuerza o con un cepillo más duro de lo que necesitamos, podemos causar un sangrado de encías. En este caso, las encías no sangran por culpa de una patología, pero sí podemos llegar a generarla si seguimos con esta mala práctica. Gingivitis La inflamación de las encías puede causar dolor y sangrado. La gingivitis es una enfermedad periodontal causada por la acumulación de bacterias en la base del diente. Si no solucionamos esta dolencia, puede derivar en una infección más grave llamada periodontitis. Periodontitis Es una infección de las encías causada por la placa bacteriana que, desde la base de los dientes infecta el tejido y causa recesión gingival y pérdida de hueso maxilar. Esta enfermedad periodontal necesita una atención inmediata, ya que de lo contrario deja sin soporte óseo a los dientes y causa su pérdida. Otras causas del sangrado de encías Cambios hormonales producidos durante el embarazo. Caries en estado avanzado. Ortodoncia mal adaptada. Usar incorrectamente el hilo dental. Toma de medicamentos anticoagulantes. Causas no relacionadas con enfermedades periodontales o dentales, como escorbuto, leucemia o deficiencia de vitamina K. Qué hacer ante el sangrado de encías A pesar de existir numerosas causas del sangrado de encías, lo más habitual es que indiquen el principio de una enfermedad periodontal. Por eso, es muy importante acudir al dentista si la presencia de sangre después del cepillado se convierte en algo habitual. Tanto la gingivitis como la periodontitis tienen tratamiento y pueden curarse. El odontólogo hará un examen periodontal para comprobar el estado general de las encías y si se padece alguna de estas patologías. Si no se le da importancia al problema periodontal, casi con total seguridad causará la pérdida de los dientes. En Cubdens podemos ayudarte a conservar tu salud bucodental. Te recomendamos hacerte una revisión para examinar el estado de tus dientes y encías. En caso de descubrir alguna caries o enfermedad periodontal, te aplicaremos el tratamiento más adecuado para sanar tu boca de forma efectiva y profesional. Implantes tras la enfermedad periodontal Muchas personas con enfermedades periodontales terminan perdiendo sus dientes. Para reponerlos, la mejor manera es recurrir a los implantes dentales. Sin embargo, para que la sustitución sea viable, primero deben eliminarse los problemas de encías, ya que, si no, el implante también terminaría perdiéndose. Cuando el hueso ha resultado afectad por la periodontitis, puede recurrirse a dos soluciones: el injerto óseo o los implantes zigomáticos. Si tienes dudas acerca de la diferencia entre ambas soluciones, pregúntanos. En Cubdens somos especialistas en implantología. ¿Quieres más información? Llámanos sin compromiso y solucionaremos tus problemas dentales y periodontales.
5 errores habituales al cepillarse los dientes que tú también haces


La mayoría de la población tiene una higiene dental inadecuada. A pesar de que solemos pensar que lo estamos haciendo bien, hoy vamos a desvelar 5 errores habituales al cepillarse los dientes que son los causantes de muchos de nuestros problemas bucodentales. Todos estamos de acuerdo en que el cepillado es una de las partes más importantes de nuestra higiene dental. Gracias al cepillado eliminamos la placa bacteriana y prevenimos la aparición de caries, sarro o gingivitis. Como todos sabemos el cepillado dental es la base de una buena higiene bucal, tiene como principales objetivos: prevenir la formación de placa bacteriana que pueda dar lugar a problemas dentales o gingivales, eliminar los restos de alimentos y las manchas de los dientes. El tipo de cepillo que utilizaremos también es importante y en estos encontraremos 2 tipos: cepillos eléctricos y cepillos manuales (Escoger uno u otro dependerá de la destreza, la técnica de cepillado y las preferencias de cada persona). Siempre, se recomienda cambiar el cepillo (en el caso de los cepillos eléctricos, cambiar el cabezal) cada 3 meses para garantizar su eficacia, debido a la acumulación de bacterias y el desgaste. Aunque casi todos afirmamos cepillar los dientes a diario, la falta de información y los falsos mitos nos llevan a cometer errores que pueden salirnos muy caros. ¿Quieres saber cuáles son? Estos son los errores que cometes al lavarte los dientes Mojar el cepillo antes de lavarnos los dientes. Este es uno de los errores más habituales que cometemos casi todos. Mojar el cepillo hace que este pierda fuerza y no arrastre la suciedad de una forma tan eficiente. Además, también genera más espuma, lo cual da un sensación suave y agradable, pero no permite un cepillado correcto. Cepillar con demasiada fuerza. A veces, tendemos a pensar que cuando más fuerte cepillemos, mejor. Esta falsa creencia puede tener consecuencias muy negativas para nuestras encías, a las que podemos causar heridas y que pueden llegar a retraerse. No cepillarse la lengua. Cepillar los dientes sirve para eliminar las bacterias que se generan al terminar de comer. Solemos pensar que nos lavamos los dientes para eliminar restos de comida, pero esto está muy lejos de la realidad; el objetivo del cepillado es quitar bacterias y estas se acumulan de forma importante en la lengua. Así que, ya lo sabes, no te olvides de cepillarla. Cepillar los dientes justo después de comer. ¿Es que no se hace así? ¡No! Cuando acabamos de comer, generamos ácido para conseguir digerir la comida. Si lavamos los dientes nada más terminar corremos el riesgo de extender el ácido por los dientes y debilitar el esmalte. Es recomendable esperar media hora para la higiene dental. No utilizar el hilo dental después de lavar los dientes. ¿Crees que con cepillarte es suficiente? Debes saber que entre los dientes se quedan restos de comida que no pueden ser eliminados con el cepillado. Para mantener nuestras encías en buenas condiciones y evitar caries interproximales, debemos pasar el hilo dental siempre después de cada cepillado. Y además del cepillado… No olvides que la higiene dental no es solo lavarse los dientes, además del cepillado tenemos que utilizar: Hilo dental. Cepillos interproximales. Enjuagues o colutorios. Y, por supuesto, no te olvides de hacerte las revisiones periódicas recomendadas. En Cubdens podemos ayudarte con tu salud bucodental, llámanos sin compromiso y muestra tu sonrisa al mundo. Las características recomendables para cepillos eléctricos y manuales son: Filamentos de dureza adecuada a las necesidades de cada usuario. Debido a la sensibilidad de la boca de cada uno. Cabezal de tamaño adecuado a cada boca y a sus necesidades específicas para facilitar el acceso a toda la cavidad bucal de forma cómoda y correcta, así poder llegar a todas las zonas de nuestra cavidad bucal. Cabezal con forma adiamantadapara llegar a las áreas posteriores de la boca y de tamaño adecuado para la boca del paciente. Mango ergonómico flexible y antideslizante, para que sea más cómodo llegar a todas las zonas de la boca y apropiado a la edad y a la destreza motora. Capuchón protectorpara mantener los filamentos limpios. Éstas son las técnicas de cepillado más recomendadas: Técnica de Bass modificada: es la más adecuada para prevenir enfermedades de las encías. Se debe colocar el cepillo en un ángulo de 45º respecto al margen gingival, realizar un movimiento vibratorio sin desplazar el cepillo del punto de apoyo y, a continuación, un barrido en dirección contraria a la encía. Técnica de Fones: es la técnica más recomendada para ancianos o niños pequeños. Consiste en realizar un movimiento circular que contacte con los dientes y el margen de las encías. Debe realizarse de modo de poder llevar un orden determinado y pasando por todos los dientes, cerrando tanto la arcada inferior como la superior y realizando movimientos circulares por todos los dientes, para de esta manera poder llegar a toda la boca sin dejar lugares sin repasar. Técnica de Stillman modificada: indicada para personas con problemas de encías. Es similar a la técnica de Bass, aunque aquí se coloca el cepillo 2 mm por encima del margen de la encía, utilizaremos los filamentos hacia la raíz del diente y se ejerce una leve fuerza contra el margen. Después se realizan movimientos vibratorios de vaivén y se finaliza deslizando el cepillo en dirección opuesta a la encía. Técnica de Charters: se coloca el cepillo al 45º con respecto al eje del diente y los filamentos en la superficie masticatoria del diente ejerciendo presión para que se introduzcan en los espacios entre dientes, luego se hace un movimiento de rotación. En los dientes anteriores colocaremos el cepillo en posición vertical y sólo trabajaremos con los filamentos de la punta. Técnica vertical: Se aplica a los dientes de la arcada superior e inferior mediante un movimiento vertical desde la encía hasta el final de la pieza dental. Como hemos observado no se trata solo de coger el cepillo y pasarlo por nuestros dientes, es una terea diaria, que debe realizarse de manera correcta y
¿Sabías que el alcohol puede manchar tus dientes?


Durante los meses de verano aumenta el consumo de bebidas alcohólicas por parte de la población en general. El calor, las vacaciones y el tiempo de ocio son propicios a quedar con los amigos y tomar una cerveza o una copa por la noche. Que las copas no son buenas para salud ya lo sabemos todos, pero algo que tal vez no conozcas y que te puede sorprender es que el alcohol puede manchar tus dientes. ¿Quieres saber por qué ocurre esto? ¿Cómo afecta el alcohol a la salud bucodental? Nuestra salud oral se puede ver seriamente comprometida por el consumo excesivo de alcohol. Es posible que hasta ahora hayas asociado tomar este tipo de bebidas con problemas en el hígado o en la presión arterial, pero tus dientes y muelas también sufren con su ingesta. Desgaste del esmalte de los dientes, que va perdiendo su color y su capacidad de protección frente a las bacterias. Mayor riesgo de caries, tanto por la gran cantidad de azúcar que tienen estas bebidas como por la disminución de saliva que producen. Enfermedades periodontales que pueden terminar con la pérdida de dientes. Alcohol y estética dental Al margen de la salud, si hablamos de estética dental, el alcohol es un gran enemigo. Consumir de manera frecuente bebidas alcohólicas mancha el esmalte de forma definitiva. La cerveza, por ejemplo, es una bebida muy ácida que erosiona la superficie del diente. Así, la deja menos protegida y propensa a que se adhieran a ella sustancias. Las cervezas oscuras producen más manchas que las claras. Es frecuente ver que las personas que tienen problemas con el alcohol presentan una coloración marrón grisácea en su dentadura. Esto no es debido a una falta de higiene, sino al efecto que esta sustancia tiene sobre la boca. Cómo quitar manchas de los dientes Lo mejor para evitar que se nos manchen los dientes es la prevención. Sin embargo, si no hemos podido evitar que nuestra sonrisa se vea salpicada por alguna antiestética mácula, no debemos desesperarnos, en Cubdens tenemos diversas soluciones para este problema. La estética dental puede ayudarnos a eliminar manchas en los dientes y a devolver el color blanco a tu sonrisa. Dependiendo de la afectación, utilizaremos diferentes técnicas. Blanqueamiento dental Por medio de la aplicación de un gel especial, que se activa gracias a los impulso de una lámpara de luz fría, nuestros dientes pueden recuperar su color blanco desde la primera sesión. Carillas dentales Para recuperar el aspecto del diente cuando el blanqueamiento dental no es posible o cuando existen más problemas estéticos, las carillas dentales se colocan encima de la pieza original y devuelven o mejoran el aspecto previo de los dientes. Te recomendamos cuidar tu dentadura durante estas vacaciones para evitar problemas posteriores. La salud bucodental no debe olvidarse durante la época veraniega, ya que las bacterias y otros elementos patógenos no descansas estos meses. Si no estás contento con el aspecto de tus dientes y quieres mejorar tu sonrisa, te invitamos a consultar nuestros tratamientos de estética dental. En Cubdens podemos ayudarte a mejorar el aspecto de tu sonrisa y a que recuperes la confianza en ti mismo. Pregúntanos sin ningún tipo de compromiso y estaremos encantados de asesorarte sobre las opciones que mejor se adaptan a tu caso.
Absceso dental: síntomas, causas y tratamiento


¿Estás experimentando un intenso dolor de muelas y tu cara está hinchada? ¿Tienes además fiebre? Es probable que estés sufriendo un absceso dental, coloquialmente conocido como flemón. Cuidado. Sus complicaciones son muchas y algunas muy graves, por lo que es importante que acudas sin demora a tu odontólogo. Los expertos de nuestra clínica dental en Barcelona te lo cuentan n las siguientes líneas. ¿Qué es un absceso dental? Un absceso dental es la acumulación de pus en un diente como consecuencia de una infección bacteriana. Pueden darse dos tipos de abscesos: un absceso periapical, localizado en la punta de la raíz del diente, o un absceso periodontal, originado junto a la raíz del diente, pero en la zona de la encía. ¿Cuáles son sus síntomas? El principal síntoma del absceso dental es un dolor de muelas intenso y continuo. Además, es habitual que la persona con un absceso experimente mal sabor de boca, halitosis o mal aliento, dolor al masticar, sensibilidad al calor o al frío e hinchazón de la encía sobre el diente infectado. Además, también puede aparecer fiebre e inflamación en la mandíbula (ambos síntomas son graves y denotan un estado avanzado de la infección). Por otra parte, una muela infectada puede ocasionar serias complicaciones. Además de la pérdida del diente, una infección bacteriana en un diente puede llegar a provocar infección de la sangre y propagación de la infección a otras partes del cuerpo como la mandíbula. En casos muy severos, un absceso dental puede ser responsable de una neumonía, inflamación en el corazón e incluso un absceso cerebral. ¿Qué provoca un absceso dental? Por lo general, el absceso dental es causado por una caries dental sin tratar y en estado avanzado. Además, también puede aparecer cuando un diente se ha fracturado y las bacterias han logrado introducirse por los huecos del esmalte. Por otra parte, los abscesos dentales se relacionan con algunos factores de riesgo como una higiene bucal deficiente (al aumentar esta el riesgo de caries y enfermedad de las encías) y una dieta desequilibrada rica en azúcar (lo cual, igualmente, puede provocar caries dental). ¿Cómo se trata un absceso dental? El tratamiento del absceso dental persigue curar la infección y evitar la pérdida del diente, entre otras complicaciones. Para ello, el dentista suele prescribir antibióticos que combatan la infección y analgésicos para aliviar el dolor. Por otra parte, para eliminar la infección el odontólogo puede drenar el absceso, y es posible que sea necesario recurrir a una endodoncia para evitar la extracción del diente. Consejos para prevenir un absceso dental Como hemos explicado en líneas anteriores, un absceso dental suele comenzar como una caries no tratada, por lo que la tarea principal será prevenir las caries. Para ello, debemos seguir una rutina de cuidado bucal minuciosa que contemple el cepillado de dientes tres veces al día y el uso de hilo dental a diario. De la misma forma, es importante acudir periódicamente al odontólogo para someterse a revisiones. En ellas, el especialista estudiará el estado de nuestra boca y detectará cualquier trastorno o problema que necesitase ser tratado. Si estás experimentando una infección en la boca, no lo dejes pasar un día más. En la Clínica Dental Cubdens podemos ayudarte a solucionarlo. Pide cita con nosotros y te atenderemos en nuestra clínica dental en Nou Barris.
La salud bucodental durante el embarazo: algunas cosas que debes tener en cuenta


Una inadecuada higiene bucal puede acarrear muchos problemas de salud en cualquier momento de la vida, pero especialmente durante el embarazo. Y es que, durante los meses de gestación, una deficiente salud oral puede relacionarse con problemas en el feto, tales como parto prematuro, bajo peso al nacer y mayor riesgo de preeclampsia en la madre. ¿Cómo afecta el embarazo a nuestra salud bucodental? Durante el embarazo, se segregan una serie de hormonas (estrógenos y progestágenos) que modifican el entorno de la encía y favorecen su inflamación. Este hecho, a su vez, incrementa las posibilidades de sangrado y hace que aumente el grosor de los tejidos que rodean al diente, provocando una afección conocida como gingivitis gestacional. Aunque el embarazo por sí solo no provoca gingivitis, lo cierto es que aproximadamente el 50% de las mujeres con gingivitis (previa a la gestación) pueden sufrir un empeoramiento de su salud periodontal (incluso llegando a desarrollar periodontitis) durante los meses del embarazo. Además, el embarazo aumenta el riesgo de desarrollar inflamación de las encías en mujeres con problemas de placa bacteriana. Por otra parte, en ocasiones, las mujeres embarazadas pueden presentar una especie de úlcera que se produce como consecuencia de una respuesta exagerada a la inflamación. Esta se denomina épulis del embarazo y, aunque suele desaparecer sin problema con el tratamiento adecuado, puede requerir una intervención quirúrgica en casos en los que la masticación o la higiene se ve dificultada. ¿Qué señales deben alertarnos? Durante los meses de gestación, existen diferentes manifestaciones bucales que deben llevarnos hasta el odontólogo sin demora. Toma nota de ellas y mantente alerta. Inflamación de las encías o épulis del embarazo. Este es uno de los síntomas principales de la gingivitis del embarazo, que afecta a 7 de cada 10 embarazadas. Sequedad bucal o xerostomía. También conocida como xerostomía fisiológica, esta sequedad es propiciada por los cambios hormonales propios del embarazo. Sensibilidad dental e incluso movilidad de los dientes. Ante el contacto con cualquier sustancia irritante, la boca se muestra más sensible de lo habitual. Las encías sangran con facilidad y duelen. Mal aliento o halitosis. Este suele ser causado por los cambios en la composición de la saliva, así como por problemas de reflujo. Erosión dental. Esto puede ser provocado por los vómitos de los primeros meses, que aumentan la acidez y los patógenos en la saliva. ¿Qué podemos hacer para cuidar los dientes durante el embarazo? Cuidar los dientes durante el embarazo implica, principalmente, no descuidar e insistir en la higiene bucal. Para ello: Cepíllate los dientes tres veces al día y utiliza hilo dental para eliminar los restos de comida y placa bacteriana que se encuentren entre los dientes. Si vomitas, es importante que te cepilles los dientes para eliminar los ácidos del vómito. Hazlo una vez han pasado algunos minutos para evitar que el ácido erosione más el esmalte. Sigue una dieta equilibrada rica en alimentos nutritivos y disminuye el consumo de azúcares para reducir el riesgo de desarrollar caries. Visita a tu odontólogo si estás experimentando cualquier molestia o síntoma. Él es la persona adecuada para tratar los problemas de salud oral durante el embarazo. Si estás experimentando algún problema con tu salud bucal, en Clínica Dental Cubdens podemos ayudarte. Pide cita con nosotros sin compromiso y te atenderemos en nuestra clínica dental de Via Julia.
¿Cómo debe usarse el hilo dental adecuadamente?


Todos los odontólogos lo recomendamos desde hace décadas. El uso del hilo dental es esencial para completar la rutina de higiene bucal, ya que nos permite eliminar la placa en aquellas zonas donde el cepillo dental no puede llegar, contribuyendo, entre otras cosas, a prevenir la enfermedad periodontal. Si todavía no lo utilizas o lo haces en contadas ocasiones porque no sabes muy bien cómo hacerlo, este post puede serte de mucha ayuda. Sigue leyendo. ¿Qué tipo de hilo dental debo utilizar? Con el nombre de hilo o seda dental denominamos al conjunto de finos filamentos que se usan para retirar la placa dental y los restos de comida que se acumulan entre los dientes. Según el material del que estos filamentos están fabricados, distinguimos entre: Hilo dental monofilamento o politetrafluoroetileno (PTFE), conocido comúnmente como teflón. Este tipo de hilo está fabricado con un solo filamento y es suave y resistente. Es una opción ideal para las personas que deciden iniciarse en el uso del hilo dental. Hilo dental multifilamento o de nylon. Formado por hebras de nylon (de ahí que a menudo se deshilache), es el más tradicional de los dos. Puede resultar un poco más complicado de utilizar que el hilo dental monofilamento, aunque con algo de práctica, no debe suponer ningún problema. Por otra parte, podemos encontrar hilo dental con cera e hilo dental sin cera (el encerado se desliza algo mejor y resulta más fácil de usar si la separación entre los dientes es escasa) e hilo dental con o sin sabor. ¿Cómo se utiliza el hilo dental? Para conseguir eliminar la placa y los restos de comida a los que no puede acceder el cepillo de dientes, deberemos ayudarnos del hilo dental. Sin embargo, para que este pueda limpiar eficazmente, tanto entre los dientes como debajo de la encía, se debe emplear una técnica determinada. Te la explicamos a continuación. Toma unos 45 centímetros de hilo dental y enrolla la mayor parte de este alrededor de tu dedo anular, dejando solamente entre 3 y 5 centímetros del hilo para utilizar. Mantén el hilo dental tirante entre tus dedos índice y pulgar y deslízalo entre los dientes con suavidad. Los movimientos deben ser de arriba abajo. Es importante que utilices trozos de hilo limpio para cada diente. Haz que el hilo se deslice suavemente alrededor de la base de cada diente y asegúrate de que lo pasas por debajo de la encía. Hazlo con cuidado para que no se rompa, ya que podrías dañar la encía. Cuando quieras sacar el hilo de entre dos dientes, deslízalo de atrás hacia adelante, sacándolo hacia arriba y hacia fuera de la boca. Si usas brackets u otro tipo de ortodoncia, es aconsejable que utilices hilo dental especial para ortodoncia. Este es más rígido y puede deslizarse por debajo del alambre de los brackets con mayor facilidad. Si estás experimentando algún problema con tu salud bucodental, en Clínica Dental Cubdens podemos ayudarte a solucionarlo. Pide cita con nosotros sin compromiso y te atenderemos en nuestra clínica dental de Via Julia.
Morderse las uñas: un hábito muy dañino para tus dientes


Morderse las uñas es un hábito compulsivo que suele comenzar en la niñez (por observación de otros que lo hacen) y que puede provocar múltiples lesiones: deformación de la cutícula, aparición de verrugas, infecciones en los dedos, problemas dentales… En los casos más graves, este hábito, conocido científicamente como onicofagia, puede desembocar incluso en la pérdida total de la uña. Consecuencias de morderse las uñas Generalmente, las personas que se muerden las uñas coinciden en que no pueden controlar este impulso y en que a menudo ni siquiera son conscientes de que lo están llevando a cabo. Si tú eres una de estas personas, lo que vamos a contarte te interesa. Morder las uñas de forma compulsiva es una práctica muy extendida. En momentos de nerviosismo, mucha gente se lleva los dedos a la boca como remedio para calmar la ansiedad momentáneamente. Se calcula que hasta un 45% de los niños suelen actuar de esta manera y al menos un 10% de los adultos. Pero las personas que tienen esta costumbre no suelen darse cuenta de lo que están haciendo hasta que sienten dolor en la zona que rodea la uña. Y rara vez se percatan del daño que le están causando a la boca y al aparato digestivo en general. Se produce un deterioro en los dientes, sobre todo en los incisivos superiores e inferiores, que son los que generalmente se utilizan para mordisquear las uñas. Por su parte, el esmalte dental también resulta dañado y cuando existen restauraciones y empastes, estos también pueden verse deteriorados. Aumenta el riesgo de sufrir caries y se deforman tanto las encías como el paladar. Los dientes se vuelven más débiles. En ocasiones, cuando el hábito se perpetúa de por vida, las piezas dentales pueden llegar a aflojarse. Puede producirse apiñamiento de los dientes por efecto de la mordida constante y es común que aparezca dolor en la mandíbula, así como dificultades para masticar. Morderse las uñas favorece la proliferación de bacterias que, a su vez, favorece el mal aliento y la aparición de infecciones bucales como la gingivitis. De la misma forma, también resulta habitual que aparezcan aftas y llagas en la boca. ¿Por qué nos mordemos las uñas? Por lo general, morderse las uñas es un hábito más común en personas que sufren ansiedad y que tienden a reprimir los síntomas de este trastorno. De esta forma, muchos psicólogos coinciden en que la onicofagia obedece a una pauta de control cerebral cuyo fin estriba en amortiguar los efectos psíquicos de una situación que rechazamos: estrés, miedo, nerviosismo… Según otras teorías, puede existir una predisposición genética a hacerlo y, de acuerdo a la Asociación Americana de Psiquiatría, este hábito podría formar parte de los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo. Cómo dejar de morderse las uñas Identifica en qué momentos te muerdes las uñas y trata de evitar esas situaciones. Si, por ejemplo, acostumbras a hacerlo cuando estás aburrido, evita los ratos muertos y trata de tener algo entre las manos en los momentos en que estés más desocupado. Evita el consumo de sustancias estimulantes como el café, las bebidas alcohólicas o el tabaco. Estas solo aumentarán tu ansiedad y te llevarán a morderte con más frecuencia las uñas. Cuando te entren ganas de morderte las uñas, ten a mano un sustitutivo. Puedes tomar un bocado de algo saludable o probar a hacer algunas respiraciones. Cuida tus uñas llevándolas siempre bien recortadas, limadas e hidratadas (o píntatelas). Si las ves con buen aspecto te entrarán menos ganas de mordisquearlas. Utiliza un esmalte especial con un sabor desagradable que te disuada de mordisquear tus uñas. Aplícalo diariamente, quítatelo una vez a la semana y vuelve a empezar hasta que consigas acabar con este hábito. Problemas de morderse las uñas Los médicos denominan a este hábito onicofagia y para ellos no es una cuestión baladí, ni mucho menos. Odontólogos y estomatólogos alertamos sobre las consecuencias que puede acarrear morderse las uñas de manera consciente o inconsciente. Desgaste en los dientes Las uñas son un material bastante duro, lo que contribuye a un deterioro significativo del esmalte dental. No es nada extraño que los incisivos de las personas que se muerden las uñas presenten zonas donde falta el esmalte o se ha vuelto más fino. Esto se debe a los microtraumatismos que causa la mordida y provoca que las piezas dentales afectadas se debiliten. Otra consecuencia es el apiñamiento de los dientes. Y es que la presión de los dedos, unida a la fuerza de la mordida, hace que las piezas se vayan desplazando paulatinamente. Dificultades en la masticación Mordisquear las uñas no solo causa problemas en las piezas dentales. Esta costumbre también está asociada a ciertos problemas mandibulares. Al forzarse tanto la posición de la mandíbula inferior para poder morder en zonas de difícil acceso, la articulación de esta se ve alterada. El resultado es una creciente dificultad para la correcta masticación de los alimentos. Además, es bastante habitual que se produzcan ruidos al masticar, e incluso dolor. Halitosis El hábito de morder las uñas constantemente conlleva también una transferencia de los microorganismos que crecen bajo estas a otras partes de la boca, como la lengua o las encías. En estos sitios, los patógenos encuentran un lugar cálido y húmedo, ideal para desarrollarse. Por supuesto, la proliferación de bacterias puede dar lugar a la aparición de úlceras y otro tipo de infecciones en las encías o los tejidos blandos de la boca. Pero, incluso si esto no llega a producirse, lo que es seguro es que será el origen de lo que se conoce como mal aliento. En términos médicos, halitosis. Problemas intestinales Los gérmenes no siempre permanecen en la boca. Es fácil que pasen de ahí a otras partes del aparato digestivo, como los intestinos. Allí también se dan las condiciones idóneas para que sigan desarrollándose. Por eso, no es infrecuente que las personas con onicofagia presenten también parásitos intestinales. Sobre todo, en el caso de los niños. Ya ves que las consecuencias de
Dime cómo se ve tu lengua y te diré cómo está tu salud


Tantas son las pistas que puede darnos nuestra lengua sobre el estado de nuestra salud que casi podríamos referirnos a ella como el espejo de nuestro cuerpo. Aprender a reconocer diferentes alteraciones en su apariencia puede darnos una valiosa información sobre diferentes problemas y dolencias. Te contamos más en las siguientes líneas: ¿Qué dice de nuestra salud la apariencia de nuestra lengua? Ponte frente al espejo y observa tu lengua. ¿Qué ves? Aquí te ofrecemos una pequeña guía para interpretarlo: Lengua muy roja y brillante. A pesar de que la lengua presenta un color rosado natural debido a la enorme cantidad de vasos sanguíneos que posee, en ocasiones puede verse más roja de lo normal. Esto podría revelar alguna deficiencia nutricional, como es el caso de la falta de vitamina B12 o de hierro (que podrían ocasionar una pérdida de papilas y hacer que la lengua se viese más brillante y suave). Lengua blanquecina o con manchas. Una lengua con manchas blancas o blanquecina en su total puede ser el reflejo de haber sufrido una infección por hongos (por ejemplo, candidiasis). También es frecuente en personas con sistemas inmunes debilitados como ancianos o personas con enfermedades autoinmunes. Lengua marrón. Una mala higiene oral, un problema de tabaquismo o el uso de antibióticos de forma prolongada pueden hacer que las papilas se vean más decoloradas proporcionando a la lengua un aspecto oscuro y desgastado. Aunque no entraña ningún riesgo para la salud, este hecho puede implicar mal aliento o halitosis. Lengua agrietada. A medida que envejecemos, nuestra lengua puede sufrir la aparición de algunas grietas y fisuras. Otras, sin embargo, pueden surgir debido a una incorrecta higiene bucal o una infección por hongos. De la misma forma, los aparatos de ortodoncia y otros dispositivos dentales pueden causar estas hendiduras en la lengua. Lengua con llagas. Si aparecen llagas en la boca de forma recurrente es posible que se sufra la carencia de ciertos nutrientes, como es la vitamina B6, el hierro o la niacina. Por otra parte, las llagas en la lengua pueden aparecer también debido a un problema de estrés crónico, ya que las personas que se encuentran agotadas o muy nerviosas son más propensas a sufrirlas. Lengua hinchada con capa blanca gruesa. Cuando la lengua muestra esta apariencia significa que existe un problema de acumulación de mucosidad en el cuerpo (o que existe una deficiencia de ciertas bacterias buenas). Por otra parte, si la lengua se muestra únicamente blanca en los laterales, es probable que se sufra algún tipo de problema en los pulmones. Lengua con una grieta en el medio. Una lengua con una grieta en el medio puede ser el reflejo de un estómago débil o determinados problemas digestivos. Revisar periódicamente nuestra boca es fundamental para detectar a tiempo posible problemas y enfermedades. ¿A qué esperas para pedir cita con tu odontólogo? En la Clínica Dental Cubdens en Barcelona estaremos encantados de atenderte. Pide cita con nosotros sin compromiso en la clínica dental en Nou Barris.
¿Sufres xerostomía? Estos consejos pueden ayudarte a mejorar la boca seca


¿Sabías que una de cada cinco personas padece xerostomía (boca seca) y que esta condición afecta al doble de mujeres que hombres? Así es. La sequedad bucal es un síndrome que se manifiesta en la percepción subjetiva de desecación de la boca provocada por una disminución de la producción de saliva y que puede afectar a cualquier persona. ¿Qué es la xerostomía o el síndrome de boca seca? La saliva desempeña un papel importantísimo en la protección de la boca contra las infecciones por hongos, virus o bacterias que causan caries y mal aliento. Además de humedecer los tejidos bucales, también contribuye a la formación y deglución del bolo alimenticio y facilita el habla. Las personas afectadas por síndrome de boca seca o xerostomía sufren una una alteración en las glándulas salivales que puede tener diversas causas: desde una deficiencia nutricional hasta un problema en la tiroides, pasando por una enfermedad autoinmune o algún cambio hormonal. ¿Cuáles son los síntomas del síndrome de boca seca? Generalmente, las personas que experimentan esta condición acostumbran a sufrir los siguientes síntomas: Saliva espesa y espumosa y boca pastosa al despertar. Sensación de ardor en la boca. Mal aliento (halitosis) Aparición de fisuras en la comisura de los labios y dolor en la lengua. Dificultades para hablar y comer. Alteraciones en el gusto. Aumento de la necesidad de beber agua al comer. Consejos para mejorar la sensación de boca seca El odontólogo es la persona indicada para prescribir un tratamiento en caso de sequedad bucal, así como para ayudarte a identificar las posibles causas de este trastorno. No obstante, además, puedes echar mano de estos consejos que te ayudarán a mitigar los síntomas: Cuida tu alimentación. Evita el consumo de alimentos muy picantes, ya que estos pueden irritar la mucosa, y presta atención a la ingesta de azúcares, ya que su consumo, asociado a la falta de saliva, puede incrementar la aparición de caries. Bebe abundante agua. Así estarás contribuyendo a mantener siempre la cavidad bucal hidratada. Mantén una buena higiene bucal. Cepíllate los dientes tras cada comida durante aproximadamente dos minutos y utiliza hilo dental para eliminar los restos de placa entre las piezas dentales También es recomendable que utilices algún colutorio para boca seca y que te limpies la lengua con un limpiador lingual. Evita el consumo de alcohol y tabaco. Ambas sustancias tienen una enorme capacidad irritante y afectan principalmente a los tejidos blandos, por lo que su consumo se desaconseja absolutamente, sobre todo en casos de xerostomía. También es recomendable que evites el café. Masca chicle. Masticar chicle sin azúcar te ayudará a estimular la producción de saliva de forma natural. También puedes utilizar otros productos recomendados para pacientes con xerostomía, como es el caso de humectantes y estimuladores salivales (en forma de sprays, geles humidificantes o colutorios). Visita al odontólogo. Hacerlo de forma regular te ayudará a llevar un seguimiento exhaustivo de tu salud bucal y poder prevenir -o tratar a tiempo- cualquier problema que pudieras estar experimentando. Si estás experimentando síndrome de boca seca, en Clínica Dental Cubdens podemos ayudarte a solucionar el problema. Pide cita con nosotros sin compromiso y te atenderemos en nuestra clínica dental de Via Julia.