El Fascinante Mundo del Microbioma Oral: Clave para una Buena Salud Bucal

microbioma oral

El microbioma oral es un ecosistema complejo y diverso de microorganismos que habitan en nuestra boca y juegan un papel crucial en nuestra salud bucal y general. En este blog, exploraremos en detalle qué es el microbioma oral, su importancia para la salud, las bacterias beneficiosas y patógenas que lo componen, las enfermedades asociadas con desequilibrios en el microbioma oral, y formas de prevenir y cuidar este importante ecosistema. ¿Qué es el Microbioma Oral? El microbioma oral se refiere a la comunidad de microorganismos que viven en nuestra boca, incluyendo bacterias, hongos, virus y otros microbios. Estos microorganismos forman un ecosistema dinámico que interactúa con nuestro cuerpo y desempeña funciones vitales en la digestión, la inmunidad y la salud bucal. Bacterias Beneficiosas y Patógenas Dentro del microbioma oral, existen bacterias beneficiosas que ayudan a mantener un equilibrio saludable en la boca, como Streptococcus salivarius, que ayuda a prevenir la colonización de bacterias patógenas. Sin embargo, también hay bacterias patógenas, como Streptococcus mutans, que pueden causar caries dentales y otras enfermedades bucales si proliferan en exceso. Enfermedades Relacionadas con el Microbioma Oral Los desequilibrios en el microbioma oral pueden estar asociados con una variedad de enfermedades bucales, como caries dentales, enfermedad periodontal (gingivitis y periodontitis), candidiasis oral y halitosis (mal aliento). Además, se ha demostrado que el microbioma oral influye en la salud sistémica, contribuyendo a enfermedades como enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias y artritis reumatoide. Prevención y Cuidado del Microbioma Oral Para mantener un microbioma oral saludable, es fundamental seguir una buena higiene bucal, que incluya cepillarse los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental diariamente, limitar el consumo de azúcares y alimentos procesados, y evitar el tabaco y el alcohol en exceso. Además, es importante visitar regularmente al dentista para exámenes de rutina y limpiezas profesionales. Conclusión El microbioma oral es un componente vital de nuestra salud bucal y general. Mantener un equilibrio saludable en el microbioma oral es fundamental para prevenir enfermedades bucales y sistémicas. Siguiendo una buena higiene bucal y visitando regularmente al dentista, podemos promover un microbioma oral saludable y disfrutar de una mejor calidad de vida.

Sarro en los Dientes: Causas, Eliminación y Prevención

sarro en los dientes

El sarro en los dientes se forma por la calcificación de la placa bacteriana. Las causas incluyen acumulación de placa, dieta alta en azúcares, higiene bucal deficiente, tabaquismo, factores genéticos, edad y composición de la saliva. Provoca gingivitis, mal aliento, caries y otros problemas. Prevenirlo es clave con buena higiene, uso de hilo dental, dieta adecuada y evitar tabaco. Su eliminación requiere tratamiento profesional y no remedios caseros inadecuados. ¿Qué es el sarro? El sarro en los dientes es una acumulación endurecida de placa bacteriana, formada por la mineralización de restos de alimentos, bacterias y saliva. Este depósito calcificado suele ser de color amarillo o marrón y se adhiere firmemente a la superficie de los dientes, siendo difícil de eliminar con la simple acción de cepillado. El sarro puede formarse en zonas de difícil acceso y cerca de la línea de las encías, lo que lo convierte en un factor de riesgo para el desarrollo de problemas periodontales y otras complicaciones dentales. Formación del sarro El sarro en los dientes se origina por distintos factores que contribuyen a su acumulación y desarrollo. Entre los principales elementos que intervienen en la formación del sarro se encuentran: Acumulación de placa bacteriana La placa bacteriana, si no se elimina adecuadamente, puede calcificarse y transformarse en sarro. Los restos de alimentos que no se eliminan con el cepillado propician la acumulación de placa bacteriana. Consumo de alimentos ricos en azúcares y almidones Los alimentos con alto contenido de azúcares y almidones favorecen la proliferación de bacterias que contribuyen a la formación de placa y sarro. Estos tipos de alimentos aumentan el riesgo de desarrollar sarro si no se mantiene una buena higiene bucodental. Higiene bucal inadecuada La falta de cepillado dental regular y el no utilizar hilo dental pueden llevar a la acumulación de placa bacteriana y, posteriormente, a la formación de sarro. Una incorrecta técnica de cepillado o no cepillar todas las superficies dentales adecuadamente también contribuye a esta problemática. Causas del sarro La formación de sarro puede estar influenciada por diversos factores, incluyendo factores genéticos y de salud bucal, así como la edad y la composición de la saliva. A continuación, se detallan las causas del sarro: Factores genéticos y de salud bucal Algunas personas pueden tener una predisposición genética a producir más placa bacteriana, lo que aumenta el riesgo de formación de sarro. La salud bucal general, como la presencia de enfermedades periodontales, también puede influir en la formación de sarro. Edad y composición de la saliva A medida que envejecemos, es común que la composición de nuestra saliva cambie, lo que puede favorecer la formación de sarro. Algunas condiciones de salud pueden alterar la composición de la saliva, haciéndola más propensa a la calcificación y formación de sarro. Problemas asociados al sarro El sarro en los dientes puede provocar diversas complicaciones en la salud bucal, siendo importante conocer y prevenir estos problemas. A continuación, se detallan las principales consecuencias asociadas al sarro: Gingivitis y enfermedades bucales La presencia de sarro puede irritar las encías y provocar gingivitis, una inflamación que puede derivar en enfermedades más graves como periodontitis. La acumulación de placa bacteriana debajo del sarro puede causar infecciones en las encías, debilitando la salud de la cavidad bucal. Mal aliento y caries El sarro actúa como un imán para las bacterias, las cuales liberan compuestos químicos que causan mal aliento y deterioran la salud oral. La presencia de sarro puede facilitar la acumulación de restos de alimentos y bacterias, aumentando el riesgo de caries y otros problemas dentales. Prevención del sarro Con el objetivo de evitar la formación de sarro en los dientes, es fundamental seguir una serie de pautas en nuestra rutina diaria de cuidado bucal: Mantenimiento de una buena higiene bucal Cepillar los dientes al menos dos veces al día, durante dos minutos cada vez, utilizando un cepillo de cerdas suaves y pasta dental con flúor. Realizar movimientos suaves y circulares para asegurar una limpieza completa en todas las áreas de la boca. No olvidar cepillar la lengua para eliminar bacterias y prevenir el mal aliento. Uso de hilo dental y colutorios con flúor Complementar el cepillado con el uso de hilo dental al menos una vez al día para eliminar la placa bacteriana que se acumula entre los dientes y en las encías. Utilizar colutorios con flúor después del cepillado para fortalecer el esmalte dental y prevenir la formación de caries. Cuidado de la dieta y evitación del tabaco Reducir el consumo de alimentos ricos en azúcares y almidones, ya que favorecen la formación de placa bacteriana y, por ende, de sarro. Incrementar la ingesta de frutas y verduras frescas, que contribuyen al mantenimiento de una buena salud bucal. Alejarse del tabaco, ya que el hábito de fumar aumenta el riesgo de padecer enfermedades bucodentales y dificulta la eliminación de la placa dental. Eliminación del sarro La eliminación del sarro es crucial para mantener una buena salud bucal. A continuación, se detallan las diferentes formas en que se puede llevar a cabo este proceso de eliminación: Tratamiento profesional de limpieza dental La limpieza profesional es la forma más eficaz de eliminar el sarro de los dientes. El dentista utilizará herramientas especiales para raspar y pulir los dientes, eliminando cuidadosamente la acumulación de sarro. Raspeado dental para el sarro acumulado bajo la línea de las encías En casos donde el sarro se ha acumulado debajo de la línea de las encías, puede ser necesario realizar un raspeado dental. Este procedimiento consiste en limpiar cuidadosamente las zonas afectadas para prevenir la progresión de enfermedades bucales. Evitar remedios caseros inadecuados Es importante evitar el uso de remedios caseros como el bicarbonato o el agua oxigenada para tratar el sarro, ya que pueden causar daños a largo plazo en los dientes y encías. Es fundamental acudir a un profesional de la odontología para recibir el tratamiento adecuado.

El impacto del estrés en la salud bucal

Estrés salud dental

El estrés puede afectar significativamente nuestra salud bucal. El bruxismo y la disminución de la higiene oral son consecuencias comunes del estrés. Además, existe una conexión importante entre el estrés y las enfermedades periodontales. Aftas y herpes labial también pueden surgir debido al estrés. El bruxismo, la tensión mandibular, es otro problema relacionado. Para reducir el estrés y mantener una buena salud bucal, se recomienda practicar técnicas de relajación, mantener una rutina de higiene bucal adecuada y buscar atención dental regular. Además, encontrarás historias inspiradoras de personas que han superado el estrés y mejorado su salud bucal. El impacto del estrés en la salud bucal El estrés puede tener un impacto significativo en nuestra salud bucal. Las situaciones de agitación y tensión emocional que experimentamos en nuestra vida diaria pueden convertirse en estrés crónico, y esto puede afectar negativamente nuestra salud bucodental. Es importante reconocer que el estrés no solo afecta nuestra mente y bienestar emocional, sino que también tiene consecuencias directas en nuestra salud oral. La relación entre el estrés y el bruxismo Uno de los síntomas más comunes del estrés en relación con la salud bucal es el bruxismo. El bruxismo es el acto involuntario de apretar o rechinar los dientes, especialmente durante la noche mientras dormimos. Esta acción repetitiva de apretar o rechinar los dientes puede poner una presión adicional en los músculos de la mandíbula y la articulación temporomandibular, lo que puede provocar dolor, sensibilidad dental, desgaste de los dientes e incluso la pérdida de piezas dentales. El estrés y su efecto en la higiene oral El estrés también puede afectar nuestra capacidad para mantener una buena higiene oral. Cuando estamos estresados, es posible que descuidemos nuestras prácticas de cepillado y uso de hilo dental, lo que puede llevar a la acumulación de placa y la aparición de enfermedades periodontales. Además, el estrés puede llevar a cambios en nuestra dieta y aumentar la tendencia a consumir alimentos azucarados o grasos, lo que puede contribuir a la aparición de caries y otros problemas de salud oral. Enfermedades periodontales y estrés: una conexión importante Existe una conexión significativa entre el estrés y las enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis. Cuando estamos estresados, nuestro sistema inmunológico puede debilitarse, lo que dificulta la capacidad de nuestro cuerpo para combatir las bacterias que causan la inflamación de las encías. Esto puede llevar a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades periodontales, que se caracterizan por encías inflamadas, sangrado, dolor e incluso pérdida de hueso y dientes. Aftas y herpes labial: consecuencias del estrés en la boca El estrés puede tener un impacto significativo en nuestra salud bucal, y una de las manifestaciones más comunes son las aftas y el herpes labial. Estas son afecciones dolorosas que pueden surgir en la boca como resultado del debilitamiento del sistema inmunológico debido al estrés prolongado. Las aftas bucales son lesiones pequeñas y redondas que aparecen en las encías, los labios, el paladar o la lengua. Son ulceraciones dolorosas y pueden dificultar el habla y la alimentación. Aunque no se conoce la causa exacta de las aftas, se ha observado que el estrés puede ser un desencadenante importante. El estrés debilita la respuesta inmunológica del cuerpo, lo que facilita la proliferación de bacterias y virus en la boca, incluidos los responsables de las aftas. Por otro lado, el herpes labial es una infección viral causada por el virus del herpes simple. Se caracteriza por la aparición de ampollas pequeñas y dolorosas en los labios, la boca o el área alrededor de la boca. El estrés ha sido identificado como un factor que desencadena los brotes de herpes labial en personas susceptibles. Cuando estamos estresados, nuestro sistema inmunológico se debilita, lo que favorece la reactivación del virus del herpes y la aparición de los síntomas característicos. Es importante destacar que el estrés no es la única causa de aftas y herpes labial, pero puede aumentar su frecuencia y gravedad en personas propensas a padecer estas afecciones. Además, el estrés prolongado también puede dificultar la curación de las aftas y prolongar la duración del brote de herpes labial. Para prevenir y controlar las aftas y el herpes labial relacionados con el estrés, es fundamental buscar estrategias efectivas de manejo del estrés. Esto puede incluir la práctica de técnicas de relajación, como la meditación o el yoga, que ayuden a reducir la tensión emocional y mejorar el bienestar general. Además, mantener una buena higiene bucal, evitar el consumo de alimentos irritantes y fortalecer el sistema inmunológico a través de una alimentación saludable y equilibrada también puede ser beneficioso. El bruxismo como consecuencia del estrés Uno de los problemas más comunes relacionados con el estrés y la salud bucal es el bruxismo. El bruxismo se refiere al acto de apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente, generalmente durante la noche mientras se duerme. Esta actividad constante y repetitiva puede tener graves consecuencias en la salud bucal. El bruxismo causado por el estrés puede provocar el desgaste excesivo de los dientes, la fractura de piezas dentales e incluso la pérdida de las mismas. Además, el constante apretamiento de los dientes puede ejercer presión sobre los músculos mandibulares, lo que resulta en dolor facial, tensión mandibular y dolores de cabeza frecuentes. Es importante destacar que muchas personas que sufren de bruxismo no son conscientes de ello, ya que ocurre principalmente durante el sueño. Por lo tanto, es fundamental estar atentos a los posibles síntomas, como dolor o sensibilidad dental, dientes desgastados o fracturados, dolores de cabeza y mandíbula tensa al despertar. El bruxismo es una manifestación física del estrés y la tensión emocional, y puede empeorar si no se abordan las causas subyacentes. Es fundamental aprender a manejar el estrés de manera efectiva para reducir los síntomas del bruxismo y preservar la salud bucal. Existen diferentes técnicas y estrategias para tratar el bruxismo causado por el estrés. Algunas opciones incluyen el uso de protectores bucales nocturnos personalizados, que ayudan a proteger los dientes del desgaste y amortiguan la

Los peligros de llevar un piercing en la lengua

piercings

El piercing en la lengua conlleva riesgos y consecuencias desagradables para la salud. Durante su colocación, pueden surgir infecciones, hemorragias y lesiones nerviosas. A largo plazo, el roce constante del piercing puede causar desgaste dental y traumatismos en la lengua. Estudios científicos confirman los peligros para la salud bucal, como daños en los dientes y problemas periodontales. Es clave mantener una buena higiene bucal y acudir al dentista regularmente. Cuidados adecuados y piercings de acero inoxidable quirúrgico pueden minimizar los riesgos. Evitar roces y buscar atención médica ante molestias o infecciones son acciones esenciales. Riesgos del piercing en la lengua Infecciones y complicaciones durante la colocación del piercing La colocación de un piercing en la lengua conlleva el riesgo de sufrir diversas complicaciones, como infecciones, hemorragias, lesiones nerviosas, problemas de cicatrización y dolor excesivo. Durante la perforación, se crea una herida abierta que si no se mantiene una buena higiene bucal, puede infectarse y ocasionar problemas graves. Riesgos a medio y largo plazo: desgaste dental y traumatismos El uso prolongado de un piercing en la lengua puede tener consecuencias negativas en la salud bucal. El roce constante del pendiente con los dientes puede causar desgaste dental e incluso roturas dentales. Además, se pueden presentar traumatismos y desgarros en la lengua, lo que puede provocar molestias y dificultades en actividades cotidianas como la masticación. Peligros para la salud bucal según estudios científicos Estudios científicos y la práctica clínica de dentistas han demostrado que llevar un piercing en la lengua implica riesgos para la salud bucal. El constante contacto del pendiente con los dientes y encías puede causar daños a nivel dental, como desgaste y problemas periodontales, así como aumentar el riesgo de infecciones bucales debido a la entrada de bacterias a través de la perforación en la lengua. Estos peligros deben ser tomados en cuenta antes de decidir llevar este tipo de piercing. Estadísticas sobre el desgaste dental en personas con piercing en la lengua Según diversas estadísticas, se ha observado que el 47% de las personas que llevan piercing en la lengua durante cuatro o más años presentan desgaste dental. Esto resalta la importancia de tener en cuenta los riesgos a largo plazo y de tomar las medidas necesarias para minimizarlos, como acudir a revisiones periódicas con el dentista y mantener una adecuada higiene bucodental. Consecuencias del piercing en la lengua El llevar un piercing en la lengua puede tener diversas consecuencias negativas para la salud bucal y general. A continuación, mencionaremos algunas de las más comunes: Dificultades en el habla y masticación El uso de un piercing en la lengua puede afectar la forma en que hablamos y comemos. El metal del piercing puede interferir con la articulación de ciertos sonidos y dificultar la pronunciación correcta, lo cual puede afectar nuestra capacidad de comunicarnos de manera clara. Además, la presencia del piercing puede causar molestias o dolor al masticar, lo que puede comprometer nuestra capacidad de disfrutar y digerir los alimentos adecuadamente. Daño nervioso y problemas gingivales La perforación de la lengua para colocar un piercing implica un riesgo de dañar los nervios presentes en esta zona. El constante roce del piercing con los dientes y las encías puede causar irritación y sensibilidad, e incluso puede provocar entumecimiento o pérdida de sensibilidad en la lengua. Por otro lado, el piercing también puede contribuir a la retracción de las encías, lo que aumenta el riesgo de enfermedades periodontales y la posibilidad de perder dientes a largo plazo. Halitosis y lesiones en dientes y encías El uso de un piercing en la lengua puede ser un factor desencadenante de la halitosis o mal aliento. Esto se debe a que el piercing puede acumular restos de alimentos, bacterias y saliva, favoreciendo así el crecimiento de microorganismos que generan olores desagradables. Además, el roce constante del piercing con los dientes y las encías puede causar lesiones en los tejidos, como cortes o abrasiones, lo cual puede aumentar el riesgo de infecciones e inflamaciones en la boca. Cuidados y prevención de complicaciones Mantener una buena higiene bucal y evitar consumo de alcohol y tabaco Para prevenir complicaciones asociadas al piercing en la lengua, es fundamental mantener una buena higiene bucal. Se recomienda cepillarse los dientes al menos dos veces al día con un cepillo suave y utilizar hilo dental para eliminar los restos de comida entre los dientes. Además, es importante realizar enjuagues bucales con un enjuague adecuado recomendado por el dentista. Es igualmente importante evitar el consumo de alcohol y tabaco. Estas sustancias pueden retrasar la cicatrización y aumentar el riesgo de infección. Además, el tabaco puede contribuir al deterioro de los dientes y de las encías. Evitar roce del pendiente y buscar atención médica ante molestias o infecciones Es necesario evitar el roce del pendiente con los dientes, el paladar y las encías. El constante contacto del piercing con estas estructuras puede provocar desgaste dental y lesiones en las encías. Se recomienda tener precaución al comer, hablar y cepillarse los dientes para evitar daños adicionales. En caso de presentar molestias o signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón, dolor o secreción inusual, es fundamental buscar atención médica de forma inmediata. Un profesional de la salud podrá evaluar la situación y proporcionar el tratamiento adecuado para prevenir complicaciones mayores. Recomendaciones para una colocación segura del piercing en la lengua Elegir un estudio de piercing serio y profesional que cumpla con las normas de seguridad e higiene. Utilizar piercings de acero inoxidable quirúrgico, ya que este material es menos propenso a causar reacciones adversas en el cuerpo. Asegurarse de que el profesional que realiza la perforación utiliza técnicas estériles y equipos desechables para minimizar el riesgo de infecciones. Solicitar información detallada sobre los cuidados posteriores al piercing, como la limpieza adecuada del área y los productos recomendados. Seguir las indicaciones del profesional y acudir a revisiones periódicas para evaluar la cicatrización y detectar posibles complicaciones a tiempo. Tomar estas precauciones antes, durante y después de la colocación del piercing en la lengua puede ayudar

La importancia de una buena higiene oral

cepillarse para dormir

La mantenencia de una correcta higiene bucodental es importante para la prevención de enfermedades y que los dientes y encías se mantengan sanos. El uso adecuado del cepillo dental, al menos dos veces por dia, durante un mínimo de dos minutos y con cepillos interdentales o hilo dental es la manera de mantener a raya las afecciones dentales como la gingivitis, halitosis o incluso las caries. Teniendo en cuenta que solo el 40% de la población española se cepilla los dientes durante al menos dos minutos y habiendo un porcentaje de la población que no se cepilla a diario, según la última encuesta de Salud Oral realizada por el Consejo de Dentistas. Irte a la cama sin cepillarte los dientes: ¡nunca! Aunque lo ideal en materia de higiene bucodental sería cepillarse los dientes después de cada comida, la realidad es que haciendo entre 4 y 5 comidas diarias esto raramente se consigue. Por esa razón, los dentistas aconsejan que como mínimo se realicen diariamente dos cepillados, uno tras el desayuno y otro antes de acostarse. El cepillado de la mañana es importante ya que debemos cuidar que no pasen demasiadas horas sin lavarnos los dientes para evitar un aumento en el crecimiento de bacterias en nuestra boca. Las bacterias producen ácido durante todo el día e intentan fijarse continuamente a nuestros dientes y ese proceso solo es frenado por la acción de la saliva, la lengua y el cepillado. Pues bien, si el cepillado de la mañana es fundamental, más aún lo es el de la noche. Esto es así, porque mientras dormidos producimos menos saliva y, al ser la saliva un componente natural que tiene como misión proteger y limpiar la boca, en ese periodo somos más vulnerables a los agentes que causan caries y enfermedades de las encías. Durante la noche, las bacterias disponen de más tiempo para actuar formando la llamada placa bacteriana, principal responsable de la caries dental y la gingivitis. Además, mientras dormimos el PH de nuestra boca disminuye, creando un ecosistema más ácido que propicia el crecimiento de bacterias y produce una mayor acumulación de placa, haciéndonos más propensos a sufrir enfermedades periodontales. Pero hay más consecuencias. Irte a la cama sin cepillarte los dientes hace que los alimentos en descomposición estén durante más tiempo dentro de la boca y, esto, sumado a la menor secreción salival, es una contundente receta para que la halitosis aparezca. Después de cenar, ¿cuánto tiempo esperar para cepillar? Pero, ¿cuánto tiempo debemos esperar después de cenar para cepillarnos los dientes? Por norma general, no es necesario lavarse los dientes justo después de terminar el último bocado, aunque tampoco conviene esperar demasiado. Lo normal es hacerlo entre los 10 o 20 minutos posteriores a la cena, momento en el que se produce una mayor actividad bacteriana. Aunque hay una excepción: cuando los productos ingeridos hayan sido predominantemente ácidos (cítricos, vinagres, tomate…) lo mejor es esperar al menos 30 minutos antes de cepillarse los dientes para permitir que el PH de la boca vuelva a la normalidad. De esta manera, evitamos frotar el ácido contra los dientes e intensificar su efecto nocivo que puede desmineralizar y debilitar la superficie del diente. Estamos seguros de que ahora que conoces bien cuáles los motivos por los que nunca debes irte a la cama sin cepillarte los dientes, no te saltarás nunca esta rutina de higiene tan importante. Recuerda: no está en nuestras menos evitar que el PH de nuestra boca disminuya o segregar menos saliva durante la noche, lo que sí podemos hacer para cuidar nuestra salud bucodental es cepillarnos los dientes antes de dormir SIEMPRE.

¿Qué es la xerostomía?

boca seca

La sensación de resequedad bucal persistente puede tratarse de un caso de xerostomía. ¿De que se trata esto? En este blog vamos a explicar qué es, sus causas, prevención y tratamientos. La xerostomía es el término médico por el que se conoce a la sequedad bucal, un trastorno en el que las glándulas salivales no producen la saliva suficiente para mantener nuestra boca todo lo húmeda que necesita estar. Suele producirse principalmente por el uso de ciertos medicamentos y, en algunos casos, como consecuencia de la edad. Pero, lo más importante, es que puede traer problemas para tu salud bucodental. Causas de la xerostomía La xerostomía o boca seca se origina cuando las glándulas que producen la saliva en nuestra boca no funcionan correctamente. Según datos estadísticos, se presenta en uno de cada cinco adultos, afecta el doble a las mujeres que a los hombres y, aunque puede aparecer a cualquier edad, es más común en mayores de 50 años. Como comentamos más arriba, frecuentemente se desencadena por el uso continuado de ciertos medicamentos como antihistamínicos, antidepresivos o antihipertensivos o, también, a consecuencia de la edad. Pero, estas no son las únicas causas posibles. Factores como el estrés, el consumo de tabaco y alcohol, las terapias oncológicas (radioterapia o quimioterapia) y otras afecciones como la diabetes, la candidiasis bucal o el síndrome de Sjörgen (una enfermedad autoinmune crónica en la que las células blancas de la sangre atacan a las glándulas productoras de humedad, los ojos y las glándulas salivales de la boca), también pueden contribuir a la aparición de la xerostomía o boca seca. Síntomas de la xerostomía Tener un cierto grado de sequedad bucal de vez en cuando es normal y no tiene por qué significar que nos encontramos ante un caso de xerostomía. Eso sí, debemos estar atentos si esa sensación se presenta habitualmente, porque podría ser un indicativo de que estamos sufriendo de boca seca. Algunos de los síntomas más comunes son: Sentir la boca y la garganta continuamente pastosas y pegajosas. Dificultad para masticar, deglutir o incluso hablar. Labios agrietados o partidos. Sabor metálico constante en la boca. Reducción del sentido del gusto. Mal aliento frecuente. Irritación de las encías. Es importante detectar cualquiera de estos síntomas de xerostomía pues, además de ser un trastorno incómodo, debemos recordar que la saliva tiene una función fundamental en nuestra cavidad oral: mantiene nuestra boca limpia, limita el crecimiento bacteriano, ayuda a eliminar partículas de comida, neutraliza el ácido producido por las bacterias, protege los dientes de las caries, mantiene la salud de los tejidos blandos y duros de la boca, posibilita la masticación, la deglución y ayuda a la digestión. Prevención y tratamiento de la xerostomía La única manera de curar la xerostomía es tratar la causa específica que la origina. Por eso, es importante acudir a un especialista para poder determinar por qué razón las glándulas salivales no están funcionando como deberían. Si la boca seca se produce por algún medicamento, tú médico o dentista cambiará la medicación o ajustará la dosis. Si tus glándulas salivales no funcionan correctamente, pero todavía producen algo de saliva, es probable que el especialista te recete algún medicamento que estimule la producción de saliva. Y, en los casos en los que la xerostomía es de difícil tratamiento, el odontólogo puede recomendar el uso de humedecedores bucales o de saliva artificial para mantener la boca húmeda. En cualquier caso, hay algunos consejos que pueden aplicarse fácilmente en el día a día y que ayudan a aliviar los síntomas de la xerostomía: Tomar agua o bebidas sin azúcar frecuentemente, o chupar trozos de hielo durante el día para humedecer la boca. Evitar bebidas que puedan producir sequedad bucal (café, té, refrescos…) o alimentos salados o muy picantes. Masticar chicles sin azúcar o chupar caramelos duros para estimular el flujo salival. Humedecer el aire durante la noche con el uso de un humidificador. Además, es recomendable que visites a tu odontólogo frecuentemente para proteger tus dientes de otras afecciones que pueden producirse por tener xerostomía o boca seca como pueden ser la gingivitis, la halitosis o la caries dental.

Esto es lo que ocurre si masticas más por un lado que por otro. Parte 1

masticación asimétrica

Hoy en Clínica dental Cubdens hablaremos sobre algo que le sucede a más de la mitad de la población que, sin darse cuenta, mastica más por un lado de la boca que por otro, lo que supone molestias en la mandíbula por su mal desarrollo, dolor de estómago, de cabeza o de cervicales, entre otras dolencias, que pueden llegar a ser crónicos. La boca es un todo morfo-funcional y al masticar sólo por un lado produce a una descompensación de las articulaciones temporomandibulares y de los dientes. Otra de las causas, puede ser una mala disposición de los dientes. Masticar por un lado Nos remontaremos a la infancia para ubicar el momento en que esto se produce, un motivo por el cual esto le sería de gran ayuda para los tutores, que ya les servirá también de guía para observar el problema en niños pequeños que aún están a tiempo de corregir varios errores. En primer lugar, se puede observar que cuando salen los colmillos de leche, siempre existe una tendencia a que uno de ellos se incline hacia dentro de la boca y el niño, al masticar, los dientes chocaran con los colmillos. Así el pequeño decida deslizar un poco su mandíbula hacia un lado para evadir esta pequeña molestia. En variadas ocasiones, los niños tienen paladares estrechos que favorecen este tipo de masticación. También se pueden añadir otros condicionantes, como pueden ser el uso desmedido del chupete o el biberón (más de 2 años), ya que esto condiciona su succión y el contacto entre sus dientes temporales, lo que termina por motivar una mala masticación, que es al fin y al cabo el motivo real para lo que salen los dientes en la boca. Un dato resulta interesante es que frecuentemente una masticación hacia un lado es también comúnmente encontrada en aquellos infantes con tendencia a chuparse el dedo para tranquilizarse. También existen los malos hábitos también en adultos, como una posición adelantada de la lengua lo que permite mantener una deglución atípica, que genera un mayor avance mandibular y mayor mordida abierta. Una caries temprana, o ya en mayores, también puede afectar a la masticación debido que al doler, cambia la forma de masticar. Es muy común que muchos padres que llegan al consultorio confiesen que les resulta difícil percibir si sus pequeños mastican bien o no. ¡Tranquilos! Hay una manera sencilla de poder detectarlo. Simplemente con fijarse si se les hace bola al comer siempre hacia el mismo lado. Si es así, el misterio está resuelto y podrás contar con nosotros, la Clínica dental Cubdens, para que lo tratemos. Siempre es conveniente corregir cuanto antes cualquier mal hábito. Porque cuando la mandíbula no encaja a la perfección, se queda cruzada provocando anomalías en su desarrollo. Hasta en algunas ocasiones llega, incluso, a apreciarse levemente a simple vista porque el hueso y los dientes se colocan asimétricos. Bueno por hoy nos detendremos aquí. En la parte 2 nos ocuparemos de la manera que algunos países se ocuparon de estos asuntos y de las consecuencias que puede tener la despreocupación del tema. Porque ya sabes en la Clínica dental Cubdens estamos para cuidar de ti y tus seres amados, porque para nosotros que tú tengas una sonrisa en tu rostro en lo más importante. ¡Hola! Hoy, en este espacio de nuestra clínica dental Cubdens, continuamos con la segunda parte del artículo publicado el mes pasado, y, como veníamos hablando, este problema muchas veces es obviado, porque… ¿que problemas puede traer masticar de un solo lado?… y la respuesta es muchos. ¿Cómo podemos solucionar este problema? Para prevenir muchos de estos problemas, hoy en día en países como Estados Unidos se ha instalado la costumbre de llevar a los niños al dentista en el primer año, pero en nuestro país se hace de forma muy tardía, o cuando hay una dolencia. Es importante detectar cuanto antes este problema, para así solucionar muchas molestias porque las soluciones serán más sencillas. En algunos casos bastaría con simplemente motivar al niño con juegos para que mastique por el otro lado. Es verdad que muchas veces, la corrección de hábitos como la respiración oral, la interposición lingual, el chupeteo del dedo de una determinada manera, corrige por si sola una alteración del desarrollo. En muchos otros casos, es necesario corregir el Cabe recordar que una boca que no puede masticar bien, ya sea porque los dientes están mal colocados, por una erupción anómala de un cordal, una prótesis mal diseñada…, va a llevar tarde o temprano a problemas de otros niveles que no se van a quedar sólo en la boca. Más allá de la estética La ortodoncia está de moda, pero las razones para hacerla es muy distinta para el paciente y para el odontólogo. Como primer punto primará la estética, y el odontólogo querrá corregir la morfología de la boca y mejorar su funcionalidad. Debes saber que siempre en el caso de los implantes, es muy común y recomendable realizar una ortodoncia previa, ya que poner implantes en una boca que no tiene un buen equilibrio va a condicionar la función tanto a corto como a largo plazo, y esto sería como comprarle asientos nuevos a un auto que no le funciona bien la mecánica. De manera que no somos capaces de pensar de manera correcta utilizando solo una parte del cerebro, nuestra boca no funcionara correctamente si solo se tiene contacto con dos dientes al masticar. De la misma manera que para nuestra vida cotidiana no utilizamos una sola parte de nuestro cuerpo para nada, no deberíamos hacer otra cosa con la boca y masticar sólo por un lado. La colocación, integridad y utilidad de los dientes está muy relacionada con lo bien o mal que trabaje la boca, y a la inversa. Hemos llegado al fin de nuestro blog, desde ya, muchas gracias por leer nuestro artículo completo. Así que ya sabes, estemos atentos a cómo mastican nuestros niños, porque así no solo podremos ahórrarnos dinero, sino que

Las dietas ricas en carbohidratos y grasas trans son peligrosas para nuestros dientes

grasas

¡Hola! Hoy, en nuestro espacio de blog de la Clínica dental Cubdens, hablaremos sobre como ciertas dietas, más específicamente en este caso las ricas en carbohidratos y grasas trans, afectan nuestra alimentación y juegan un papel clave en nuestra salud. Y bueno, llegados a este punto que es el que nos interesa explicar, te invitaremos a que leas nuestro artículo. ¿La dieta en general también tiene un efecto, positivo o negativo, sobre la salud de nuestro dientes y encías? Pues sí, pero esto va más allá de un alimento o nutriente específico como es el azúcar. De hecho, un estudio dirigido por investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad de Washington en Seattle muestra que las dietas ricas en alimentos pro-inflamatorios, caso de los carbohidratos y las grasas trans, aumentan, y mucho, el riesgo de que perdamos nuestras piezas dentales. Georgios Kotsakis, director de esta investigación publicada en la revista Clinical Nutrition explica “los efectos deletéreos de los patrones dietéticos cariogénicos sobre la pérdida dental están bien caracterizados, pero la contribución de la inflamación sistémica transmitida por la dieta permanece inexplorada. Estudios recientes han revelado el papel protector de algunos nutrientes específicos sobre la salud periodontal. Sin embargo, todavía no se ha podido establecer que la dieta en general sea un factor de riesgo modificable para la salud bucodental”. Más calorías, menos dientes Para realizar la investigación, los autores analizaron los historiales dentales y los hábitos dietéticos de 6.887 adultos participantes en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Estados Unidos. Y asimismo, dividieron a los participantes en cuatro grupos en función del grado, mayor o menor, de inflamación potencial asociado a su alimentación, para lo cual utilizaron el denominado ‘Índice de Inflamación de la Dieta’ (IID). Pero, ¿qué es este IID? Pues, para explicarlo de manera fácil, un parámetro que indica los niveles sistémicos (un conjunto de organismos) de citoquinas proinflamatorias asociados al consumo de unos nutrientes específicos. Así, y cuanto mayor sea la inflamación promovida por los nutrientes contenidos en la dieta, mayor será el índice inflamatorio de ese tipo de alimentación. Como ha indicado Georgios Kotsakis, “consideramos que los pacientes seguían una dieta pro-inflamatoria si su alimentación era particularmente rica en carbohidratos, grasas trans o conllevaba una elevada ingesta calórica”. Los resultados de esta investigación mostraron que, comparados frente a aquellos en el cuartil más bajo de IID, los adultos en el cuartil más alto habían sufrido de media la pérdida adicional de 0,84 piezas dentales. Una diferencia notable, prácticamente la pérdida de un diente, relacionada directamente con la dieta y que se mantuvo invariable en todos los subgrupos de edad, incluido el de mayores de 50 años. El director de la investigación afirma, “es importante seguir una dieta rica en alimentos antiinflamatorios, caso de los ácidos grasos omega-3, la fibra y la vitamina D, para prevenir la aparición de enfermedades inflamatorias”. Higiene y alimentación En conclusión, y con objeto de evitar la pérdida de nuestras piezas dentales, debemos prestar especial atención no solo a nuestra higiene oral, sino también a nuestra alimentación durante toda la vida, dado que la dieta de nutrientes pro-inflamatorios aumenta el riesgo de perdidas dentales a cualquier edad. Finalmente los autores concluyen, “la adherencia a una dieta antiinflamatoria se asocia con una menor pérdida de piezas dentales. Así, nuestros resultados sugieren que los patrones dietéticos son un factor modificable para la pérdida dental en la población adulta y apoyan la prevención de la pérdida de piezas dentales en la agenda de intervenciones dietéticas de salud pública para prevenir las enfermedades inflamatorias crónicas”. Como hemos observado el cuidado de nuestros dientes no consta solo de una buena higiene, sino también una buena alimentación, nuestro cuerpo es un todo y como cualquier máquina, si un engranaje falla toda la maquina lo hace. Pero no se preocupe, para ayudarlo con su boca estamos nosotros, confié en Clínica dental Cubdens, ¡Juntos haremos que su sonrisa sea la parte de su cuerpo la cual quiera lucir orgulloso! ¡Hasta la próxima!

¿Sabías que comer entre horas puede dañar tus dientes?

comer entre horas

Alimentos sanos para picar entre horas Es verdad que la Medicina tiende hacia una máxima: “comer menos y más veces”. Esto puede sonarle contradictorio al consejo del Colegio de Dentistas de Alicante. Pero nosotros no decimos que no podemos picar, pero sí que hay ciertos alimentos mejores que otros. Verduras crudas, frutas y frutos secos, queso o yogur, son alimentos recomendados por el Consejo General de Nutricionistas de España para evitar la caries. Por ejemplo, una manzana pueden servir para mitigar la sensación de vacío en el estómago y en su masticación la producción de ácidos en la boca es mínima. Lo que sí es seguro es que tenemos que evitar los alimentos azucarados, ya que una vez entran en la boca estos junto con la salivación de la boca producen ácidos. Además, cuanto más frecuentemente se consuman y más tiempo estén en la boca, más ácidos provocan. Estos son los bocatas poco aconsejables, según el Consejo de Nutricionistas, los que están basados en golosinas, bollería industrial, chicles y bebidas con azúcar, aperitivos fritos de patata, trigo o maíz, chocolates con azúcar, galletas dulces o saladas, etc. En las ingestas tradicionales, como desayuno, almuerzo y cena, se produce más saliva. Es por eso, que el daño de los ácidos es menor en estos momentos, aunque mayor cuando se come entre horas. ¿Cuándo comer para no dañar los dientes? El Colegio de Dentistas de Alicante explica que para disfrutar de unos dientes y encías sanos es fundamental saber cuándo debemos comer, ya que los alimentos ingeridos durante una de las grandes comidas del día son menos dañinos. «Todos sabemos que la saliva es fundamental para una buena digestión. Lo que no tenemos tan presente es que ésta contribuye a reducir los efectos negativos que los ácidos de los alimentos tienen sobre los dientes y encías», apunta el presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante, José Luis Rocamora. El consejo que te daremos en Clinica Dental Cubdens es que, claramente evitar picar entre horas es a veces imposible. Pero aplicar la correcta higiene a nuestra boca es posible. Siempre que pequemos con aperitivos, debemos lavarnos los dientes para así minimizar los daños. Así evitaremos la posibilidad de que los ácidos que provoca el azúcar puedan generar caries o enfermedades de las encías. Además de la higiene, si se toman tentempiés poco aconsejables estos deberían ir acompañados de otros alimentos como frutas y hortalizas frescas, pan o frutos secos. Así se reduce también la producción de ácidos. Y claro no olvides de visitar a tu dentista, de esta manera si algo ha salido mal aun cuando hallas tomado todas las precauciones podremos detectarlo a tiempo y solucionarlo de la manera más simple. Muchas gracias por haberte tomado el tiempo de leernos aquí, en nuestro blog. ¡Hasta la próxima!

Relación entre la Alimentación y la Sequedad Bucal

sequedad bucal

Hoy en este espacio de la Clínica Dental Cubdens traemos un blog sobre algo tan común como la xerostomía. Esa sensación de sequedad que uno siente en la boca,  se debe normalmente a la disminución en la producción de saliva provocada por una alteración de las glándulas salivales. Es un trastorno de lo más común, ya que afecta al 20% de la población de entre 18 y 30 años, y a un 40% de los mayores de 50. Un interesante dato, es que este trastorno de la xerostomía afecta al doble de mujeres que de hombres. La salivación, es clave tanto para la salud como para el desempeño del día a día, debido a que influye en acciones que van desde hablar hasta comer. A su vez, es la protección natural de nuestra boca contra bacterias, por lo que es indispensable para ayudar a prevenir trastornos como la caries dental, las enfermedades en las encías o la halitosis. Sus causas pueden ser varias (estrés, consumo de tabaco y/o alcohol, determinados tratamientos farmacológicos y/o oncológicos, diabetes…) y pueden provocar xerostomía reversible o en casos más extremos irreversible. EN CASO DE PADECER XEROSTOMÍA O SEQUEDAD BUCAL, ¿QUE PUEDO COMER? Como en Clínica Dental Cubdens tenemos un claro objetivo, y es tu íntegro cuidado bucal, te daremos, en este espacio y este artículo, algunos tips para que puedas alimentarte de la mejor manera posible para prevenir o evitar la xerostomía o sequedad bucal. Algo clave que aporta a aliviar o ayudar a solucionar este problema es la dieta. Juega un papel importante a la hora de promover y estimular la producción correcta de saliva: -Divide la dieta diaria en varias tomas, por ejemplo, 6 tomas al día, para mantener activa la salivación. -Es mejor reducir la ingesta alimentos muy grasientos, densos o secos como carne a la plancha, tostadas, fritos. -Bebe al menos 2 litros de agua al día para mantener una hidratación adecuada. -Prepara los alimentos en platos jugosos e hidratantes como hervidos, sopas, cremas, salsas, mousses o sorbetes para ayudar a hidratar la boca. -Es importante evitar los alimentos muy calientes, que aumentan la sequedad y escoge comidas frías o a temperatura ambiente. -Otro dato es que se debe consumir alimentos con alto contenido en agua, vitaminas y propiedades refrescantes como la sandía, el melón, fresas, naranja, piña, limón, melocotón o nectarina. Para así facilitar la masticación, siempre puedes tomar alguna de estas frutas antes de comer y así facilitar la ingesta. -Se recomienda evitar el consumo de alcohol y tabaco. -Intentemos disminuir el consumo de bebidas astringentes como café o té, ya que incrementan la sequedad. -Activa la salivación con el consumo de alimentos que necesiten una masticación fuerte como la zanahoria, apio o manzana. Estos consejos de alimentación acompáñalos con una correcta higiene bucodental diaria, visita periódicamente a tu odontólogo y presta especial atención a sus recomendaciones específicas formuladas para revertir su problema y recuerda que en Clínica dental Cubdens estamos para ayudarte, cualquier consulta no dudes en escribirnos, porque como ya saben, tu salud y la de los tuyos son siempre nuestra mayor prioridad. En Clínica Dental Cubdens nos ocuparemos de que tu sonrisa sea la mejor versión que puedas conseguir de tu persona, y no lo olvides, una sonrisa sana, siempre será bella.